PUBLICACIONES

http://lucesenlasminas.com/

jueves, 28 de octubre de 2010

DOS POSTALES CON LÁMPARAS DE MINA




En la pintoresca y bella ciudad de Brujas, no vi ninguna lámpara de mina. Realmente era uno de los objetivos después de tres días seguidos sin parar de estar entre ellas.

Allí hay que contemplar los pintorescos edificios y plazas que adquieren singularidad propia cuando los ves a bordo de un pequeño barquito que te pasea por los canales, con la puesta del sol o con el alumbrado nocturno.

Por el casco urbano hay que patear las calles y además de los innumerables comercios de venta de chocolates, bombones y encajes, acerté a pasar por delante de una librería de libros antiguos, cuyos ejemplares que estaban expuestos enseguida me llamaron la atención, ya que tenían un atractivo muy especial y un precio razonable. Pero estaba cerrada.

Después del paseo en barquito volví y continuaba cerrada, a pesar de ser horario comercial. No me resistí y entré en el comercio contiguo a preguntar que pasaba. Allí vendían postales, cromos y parafernalias de este estilo.

El dueño me atendió muy amablemente, e incluso llamó por teléfono a su convecino para preguntarle si tenía algún libro antiguo en la lengua de Cervantes o algún libro sobre minería. La respuesta fue negativa.

Ya, casi obligado por su amabilidad, le pregunté si tenía alguna postal con lámparas de mina y entre tantos cientos y cientos, enseguida trajo un lote de 200 o 300 para que mirarse si encontraba alguna.

Efectivamente había varias. No eran nada caras. Escogí las de las imágenes de hoy. Una con una lámpara de seguridad tipo Wolf, similar a las empleadas en las minas asturianas y otra con una lámpara de acetileno, que nunca se usó en las minas asturianas. Ambas me sirven para hacer el comentario de hoy.

Aún hice un tercer intento por entrar en aquella librería y continuaba cerrada…
Publicar un comentario