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lunes, 4 de junio de 2012

¡Ojo!: Todas falsas




Como prometí el pasado jueves, añado este nuevo comentario sobre unas lámparas de la feria de Decazeville, en Francia, para continuar mañana con las de la feria de Wilnsdorf, en Alemania, que se celebró este pasado fin de semana.
La primera vez que las ví fue hace ya más de un año en Cagnac (Francia) una feria que se alterna con la de Decazeville (Francia). Teniéndolas cerca cantan nada más que las tienes en la mano. Son réplicas muy bien logradas. Creo que propias para una feria de artesanía. Comenté en su día que las había, pero siguiendo la línea de no hacer propaganda de algo, desde mi punto de vista, muy perjudicial para los que nos gustan las lámparas de mina.
En fotos es más difícil percibir las cosas. De ahí que agradeciera a André que me hiciera llegar un e-mail señalando entre otras cosas que las lámparas donde aparece el nombre el artesano, última foto de hoy, son lo que son: réplicas. Las dos primeras las descarté desde el primer día. La otra se coló.
Podríamos dejarlo ahí. Mis lectores lo saben, estoy convencido que errarán menos si lo conocen, pero deben comprobar con las  imágenes que es fácil equivocarse en la apreciación directa de una fotografía. Yo lo he hecho. Me he equivocado. 
El problema radica en que están haciendo furor entre los coleccionistas franceses, quienes no reparan en pagar miles de euros por algunas de ellas. Cuando éstos se enteren del error que significa enterrar miles de euros en piezas similares, los que lo pagan no querrán ver una lámpara de mina ni a un kilómetro de distancia. Téngase en cuenta que los ejemplares que reproduce son las piezas más buscadas y que no existen o están en colecciones desde hace muchos años. Rara vez salen al mercado.
Dicho esto, recomendar a los responsables de la organización de ferias en cualquier parte de Europa deberían de exigir, además del cartelito que añadirán a la lámpara, se pusieran a venderlas en otro lugar, muy alejado de donde se encuentren lámparas auténticas y no permitirlo en estas ferias con prestigio a las que me refiero con tanta frecuencia en este blog.
¿Creen Vds. que alguien viajaría al Louvre, a Berlín, al Prado a recrearse mirando réplicas de las obras de arte que atesoran sus pinacotecas?
Un fraude y un fracaso que, si no se le pone coto, terminarán con nuestra afición.
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