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jueves, 29 de noviembre de 2012

"De señorito a señor": Un poco del argumento


Accedo a las peticiones que me hacen y publico a grandes rasgos el argumento de la novela. Mañana la página 4:
Sara por primera vez veranea en Noja (Cantabria) en agosto de 1916. En esta localidad conoce a Francisco, estaba iniciando sus estudios de ingeniero de minas. Se enamoran, pero finalizan las vacaciones y han de regresar ella a Valladolid y él a Madrid para proseguir con sus estudios. Conocen al señorito del pueblo, hijo de un propietario de fábricas de conserva en Santoña, envidiado por todos los veraneantes por disponer de un “Jaguar” descapotable con el que presumía con bellas acompañantes a su lado. Al verano siguiente consolidan su iniciado romance. El verano finaliza bruscamente al morir ahogada la amiga de Sara que la invitaba a pasar el verano con ella en casa de sus abuelos. Sara no podría volver a veranear en Noja.

Ruth, joven y bella inglesa tuvo que huir del pueblo de la campiña inglesa al ser descubierta su relación amorosa con el predicador del pueblo. Consigue salir del Reino Unido tras seducir a un capitán de un navío que tenía por destino el puerto de Amberes. Desde allí debería llegar a Avilés, pero un temporal a la altura del cabo Machichaco obliga a fondearlo en la bahía de Santander. Cuando se le acabó el dinero empieza a trabajar en una taberna en las proximidades del puerto de la ciudad y allí es contratada para formar parte del servicio del padre, ya mayor, del señorito, quien se prendó de ella al verla y pasó a ser su favorita. Ella, que no hacía ascos a los hombres que tenían buena talega, también compartía alcoba con el señorito, entonces casado. Cuando su padre se enteró de esta circunstancia, se murió del susto, heredando el señorito sus fábricas, su hacienda y su querida. La esposa del señorito, al enterarse, ingresa en un convento.

El señorito y la inglesa van a vivir a Santander donde hacen ostentación de riqueza. Frecuentan los ambientes nocturnos del Gran Casino del Sardinero.

Mientras estos hechos ocurren Sara y su novio continúan con su noviazgo consolidado. Al tener Francisco el primer trabajo firme como ingeniero de puertos caminos y canales van a vivir juntos a Santiago de Compostela, le seguirán otros en diversos lugares de España. Se casan.

La adición a la bebida y a sus empleadas que le impiden acostarse en su cama demasiadas noches, consigue que la inglesa cambie al señorito por un rico banquero de la capital de La Montaña, mientras que él, sin darse cuenta, entre el lujo y sus compañeros de juego lo van arruinando. En poco tiempo le queda solamente su casona de Noja porque, pese a intentar venderla no lo pudo hacer porque sólo podía ser heredada. A ella regresó, sólo y sin dinero.

Pasado cierto tiempo empezó a dejar de ser señorito, empezó a trabajar para poder comer por primera vez en su vida y se hizo pescador. El esfuerzo y trabajo le hizo reflexionar y se planteó tomarse la justicia por su mano. Lo consiguió y, tras deshacerse de sus cinco compañeros de juego, se enteró de que el nuevo querido de la inglesa era quien planificaba todo lo que ocurría en el juego. También lo mata.

Con ayuda de la inglesa, que le entrega un fajo de billetes, consigue embarcar con rumbo a Buenos Aires. Un fuerte temporal en la travesía, obliga a hacer escala en Puerto Rico. Allí desembarca y se enrola en un pesquero como marinero donde se pone al día con todo lo relacionado con la pesca y especies capturadas.

Transcurrido cierto tiempo el pequeño pesquero toca costa mexicana, desembarca y decide empezar en aquel lugar una nueva vida. Poco a poco, cuando su conciencia lo permite, empieza a planificar dedicarse como su padre a la salazón de pescado. Tiene tanto éxito, sobre todo en el pueblo minero de Catorce que, poco a poco, amplia su negocio con ayuda de varios colaboradores mexicanos, a uno de los cuales le pide que le ceda una de sus empleadas “una casi virgen” con la que se casa “ a la española”. En Catorce se hace socio de un minero extremeño que pasaba por penalidades económicas. Contrata a un ingeniero de España para que se ponga al frente del filón en las explotaciones. Para ayudarle en su factoría pesquera, convence a uno de sus antiguos encargados de la fábrica heredada de su padre, a que le ayudara a ampliar el negocio de la pesca. A su llegada, soltero como seguía y con poco éxito con las mujeres en Santoña, enseguida encontró a una “casi virgen” con la que se encontró muy a gusto y la primera factoría pesquera resultó un éxito. Lo había conseguido. Para ampliar el negocio lo envió a España a convencer a sus otros dos encargados también despedidos años atrás, quienes al conocer la suculenta oferta aceptaron emigrar a México y poner en marcha varias factorías estratégicamente separadas en diversas zonas del litoral mexicano.

Por otra parte, las minas daban tanta plata que decidió crear un pequeño banco para almacenar los lingotes de metal. Puso en marca una gran fundición que enseguida se encargó de transformar en lingotes toda la plata de sus minas y las de sus vecinos. Poco a poco su pequeño banco, que por estar repleto de plata empezó a llamar la atención a la competencia, que pensaba que alguno de ellos se quedaría con tan codiciada presa. Fue al contrario. Uno de los bancos distribuidos por toda la geografía mexicana tuvo problemas económicos y el pequeño banco terminó absorbiendo al grande.

Trajo tres ingenieros más de España. Uno de ellos descubre petróleo y con sus conocimientos comienza a introducirse en el negocio de la explotación del oro negro e inicialmente construye además una refinería.

Consigue hacerse multimillonario… llegando a ser el mayor prestamista del estado mexicano; pero no tenía hijos, pese a haber pagado años atrás por dejar de tenerlos. Sigue con la obsesión de la inglesa, entonces liada con un ministro en España, pero fracasa en sus intentos de hacerla viajar a su residencia pese a haber conseguido todo lo que se proponía menos a ella.

Quiere y busca a sus sobrinos, legítimos herederos, y hace viajar a México a parte de ellos. Se le antoja construirse un puerto y la inglesa se encarga de buscarle un ingeniero: Francisco, quien con Sara , entonces enfermera, se van a La Aldea. Tras numerosos sucesos, Sara contrae la malaria y muere. Al concluir el puerto, Francisco regresa a Navia, luego va a Onís y se dedica, acompañado por una jovencita, a recorrer las rutas montañeras. Ocurren hechos que le hacen quedarse solo hasta que le sorprende la muerte.

El señorito, para entonces Dionisio, fallece. En Noja sus herederos lo celebran, en México le lloran.

La hermana de Francisco, a su muerte encuentra sus diarios y redacta, junto con sus vivencias en común, la historia de la vida de su hermano en este libro.





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