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viernes, 24 de mayo de 2013

"De señorito a señor" (29)


Madrid.
Volvió a dirigirle la palabra:
- ¿Pero no estabas en Noja con tu familia… ?
Después lo hizo también hacia su madre y su hermana:
- Vamos a sentarnos todos en la mesa.
Tomaron asiento y continuó preguntando:
-¿Pero qué te trae por Valladolid? Podrías haberme avisado de que venías, te hubiéramos ido a buscar.
Un poco ruborizado, supongo que colorado como un tomate, puntualiza:
-Lo hice, pero es que la carta, por lo que veo, no la has recibido. Es que me ofrecieron traerme hasta Palencia y desde esta ciudad es más corto el trayecto. Vengo a hacer unos estudios sobre las anclas en unos archivos de esta ciudad. Ahora necesitaba que me ayudaras a encontrar una pensión para quedarme, no se los días que serán, pero el 1 de septiembre he de estar en Madrid.
Sara se puso muy contenta al escuchar que iba a tenerlo a su lado el resto del mes y tomó la palabra, dirigiéndose a su madre:
- La señora Antonia alquila habitaciones a los estudiantes y ahora, periodo de vacaciones, seguro que tendrá alguna libre. Si no te parece mal, le acompañaré hasta allá y después que se venga a cenar.
Su hermana enseguida recogió el guante y añadió antes de escuchar el veredicto de su madre:
- Sí, vete tu con él, mientras tanto yo preparo una tortilla para cenar todos.
La madre, sin dar su opinión, aceptó con la mirada.
Al contrario de cómo ocurría en Noja, no fueron de la mano; consideraron que mantener inicialmente las formas para evitar comentarios de las vecinas sería lo más prudente. Atravesaron varias calles y llegaron a casa de Antonia, que como conocía a Sara, alquiló la habitación a muy buen precio, después de saber la fecha en que Francisco la dejaría libre. Le venía muy bien porque para entonces no habrían empezado a llegar los estudiantes que permanecían todo el curso académico hospedados. Después de pagar, les entregó dos llaves, una para la puerta de entrada y otra para la habitación; y les añadió:
- Siempre digo a los estudiantes que no autorizo la presencia de señoritas acompañantes en las habitaciones...
 
(Continuará...)
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