PUBLICACIONES

http://lucesenlasminas.com/

lunes, 25 de noviembre de 2013

"De señorito a señor" (55)


... encerrados en burbujas de cristal, cuyos pétalos estaban confeccionados con conchas marinas, estaban colocados encima de una cómoda, siendo el complemento de otro reloj de sobremesa francés de bronce dorado y mármol blanco, estando todo el conjunto iluminado por dos candelabros de varios brazos dorados adosados a la pared. Una puerta te permitía acceder a un patio grande cubierto con una estructura de metal y cristal, en forma de araña. Accedí a él. Su amplitud permitía observar las paredes del interior del edificio de dos plantas y una buhardilla. Las figuras humanas talladas en alabastro a tamaño natural adosadas en los laterales de todas las puertas y ventanas de la  planta superior, se unían a otras composiciones escultóricas más pequeñas en los frisos. Completaba el armonioso conjunto las ventanas del segundo piso, algo más pequeñas, pero decoradas con guirnaldas talladas en alabastro, intercaladas entre medallones y rosetones que me llamaron poderosamente la atención. En una de las ventanas se podía observar la lámpara, aún encendida, donde pasé la noche.

Estando contemplando aquella maravilla se aproximó el joven mayordomo perfectamente etiquetado y acompañado de una dama del servicio, ya entrada en años, pero acicalada como un pincel. Ambos me acompañaron hasta un saloncito donde me pidió que me sentara y esperara hasta que volviesen a servirme el desayuno, anunciándome que el señor ya no estaba.

Antes de llegar a este lugar, atravesamos de nuevo el recibidor y cruzamos otra puerta. Fue el momento en que me percaté que para pasar de una estancia a otra de la planta baja se atravesaba un arco de medio punto que descansaba sobre pilares de mármol y en la sala que acababa de entrar se añadían dos pedestales, uno a cada lado de la columna, jalonados por dos esculturas de bronce de bellas ninfas que portaban en la mano, a modo de antorchas, dos preciosas lámparas. Todo ello quedó tras la puerta de acceso al lugar donde estaba ya sentada. Brillaba el color oro por todas partes en la decoración, frisos y el marco que rodeaba el gran fresco del techo con escenas románticas  donde colgaba una gigantesca lámpara con tulipas y lágrimas de cristal. El mobiliario, de estilo isabelino, estaba dotado de varios sofás tapizados colocados en los laterales, sillas y un tresillo en el centro del enorme salón, donde una planta de gran tamaño sobresalía sobre el conjunto. Parecía estar preparado para comenzar un baile. Faltaba la orquesta. El mobiliario del saloncito donde me llevaron estaba formado por un tresillo de caoba con incrustaciones de marfil, dos sillones con los mismos materiales y un aparador de tres cuerpos, complemento del velador y la mesa, donde las figuras iban talladas en láminas de marfil. Encontré en ellas un buen motivo para estar pasando un buen rato descifrando las escenas talladas, románticas casi todas. Otra lámpara, haciendo juego colgada del techo, completaba el espectacular conjunto.

Después del desayuno fui acompañada por el mayordomo y la señora del servicio. Me detuve un instante a contemplar la escultura que jalonaba la puerta principal de...
 
(Continuará...)

Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html

Si quieres PATROCINAR o suscribirte para adquirir un ejemplar de la obra, se precisan previamente 150 suscripciones para publicarla, ponte en contacto conmigo: vilela@resellos.com
Publicar un comentario