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jueves, 5 de diciembre de 2013

"De señorito a señor" (57)


... formación del plano de población y el proyecto de urbanización y saneamiento de las marismas que circundan la capital del concejo.

Paralelamente a toda esta actividad trabaja para la empresa de Santiago Rodríguez y González, domiciliada en Príncipe de Vergara 10, de la capital de España. Desde el mes de marzo le pusieron a su cargo los estudios de los proyectos y construcción del teatro de Rosalía de Castro de Vigo y de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Zaragoza. Se encontraban a gusto en Navia. Sara ayudaba a su abuela, ya mayor, y con problemas de salud.

               
                XV. LOS CRÍMENES

Cuando llegó el momento de ejecutar su plan, Dionisio preparó, en una maleta atada con correas, algunas de sus pertenencias entre las que metió las perras ahorradas con la venta del pescado. Tenía suficiente para comprar el pasaje según el precio de referencia recibido, algunos otros gastos y afrontar algún imprevisto. La dejó en la taberna donde comía alguna vez, pero sin el dinero. El puñal y una navaja de gran filo los llevaba disimulados entre su vestimenta.

Esperó sentado en los bancos de los jardines de Piquío a que la noche estuviese más avanzada. Escogió un lugar donde podía observar cómo abandonaban el Gran Casino mucha gente y algunos personajes conocidos. Cuando el flujo de las salidas se detuvo, se introdujo en su interior por una puerta de servicio y se colocó en las proximidades del lugar donde se jugaba la partida. Estaba preocupado y nervioso, pues si el tiempo en otras circunstancias pasa muy deprisa, aquí, le parecía eterno. No transcurrió demasiado cuando notó que se encontraba con ese desasosiego que le producía la tensa situación de espera. En estas condiciones estuvo con los nervios a flor de piel hasta ver aparecer a Víctor y comprobar que tomaba la dirección pronosticada. Sin que se percatase abrió la puerta del retrete donde estaba de espalda y le puso la navaja al cuello. Sin darle tiempo a reaccionar, y de la misma forma que cuando pescaba un salvariego# de gran tamaño, no dudaba en aplicarle con firmeza y rapidez la navaja por la parte inferior de las agallas para evitar que un movimiento brusco de defensa le clavase la punzante espina dorsal, cuyo agudo dolor duraba hasta que no bajara la marea y sin temblarle el pulso, la apretó e hizo que la sangre surgiera a borbotones, consiguiendo que su primera víctima cayese desplomada al suelo. Cerró la puerta dejándolo dentro y se puso a esperar, en esta ocasión con la misma paciencia como lo hacía en la piedra a que otro pez picara después de haber cebado de nuevo. El siguiente en aparecer dando voces y metiendo prisa a Víctor, que para entonces ya no podía escuchar, fue Julio. También sin que se diese cuenta se abalanzó sobre él por la espalda. Con una mano le tapó la boca y con la otra le asentó una puñalada certera en el pecho que le hizo desplomarse sin pronunciar palabra. Lo encerró en otro retrete, aunque el reguero de sangre que fue soltando quedó marcado sobre el mármol claro...

Continuará...
 
Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html

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