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viernes, 2 de enero de 2015

"De señorito a señor" (113)



... permanente. Mi hermano encontraba consuelo escribiendo su diario; Sara, llorando. El transcurso del tiempo consiguió que se fueran adaptando a las circunstancias. Pese a la situación, se sentían libres aunque no dispusieran de casi nada. Sus mentes podían evadirse cuando el silencio anunciaba que la guerra daba una tregua. Estar juntos servía para recordar los momentos entrañables vividos y, su recuerdo les hacía sentirse mejor. En tales circunstancias, los malos, no sería cosa buena revivirlos.

Aquel invierno hizo mucho frío y cayeron unas heladas terribles. El jergón era pequeño, los cuerpos necesitan no quedarse helados y la mente, cariño. En febrero Sara anuncia:

- Francisco creo que estoy encinta.

Mi hermano angustiado preguntó:

- ¿Cómo lo sabes? Será una falsa alarma como en otras ocasiones…

Ansiaban tener descendencia.

- No, esta vez es diferente a las anteriores.

Al escucharlo no sabía si ponerse a bailar o a llorar. En su diario dejó escrito:

Llevamos varios años intentando ser padres. Nunca lo hemos conseguido; pero ahora, en las peores circunstancias que nos ha proporcionado la vida, hemos de afrontar esta nueva situación. No sé como ayudar a Sara…

Sé que se volcó en atenciones, que inicialmente no pudieron ir más allá de cuidarla y minarla; ni tan siquiera pudo complacer sus caprichos alimentarios que se fueron presentando a su esposa. Tuvo que recurrir de nuevo a Efrén y explicarle esta nueva circunstancia. Especialmente fue su esposa, quitándoselo de sus propia comida, quien complació los antojos de Sara. Un día, un huevo duro; otro día, un caldo de gallina; otro, una fruta determinada…

En estas circunstancias, sentían verdadera angustia por conocer la situación militar. Las explosiones de los primeros días fueron dando paso a una calma tensa permanente, turbada en algunas ocasiones por disparos de francotiradores que resonaban en determinadas horas del día con mayor intensidad. Efrén les repetía una y otra vez que estaban seguros en su casa, pero… sólo el vientre de Sara daba fe del paso del tiempo, los días se hacían eternos; pero a pesar de todo, estaban muy felices porque pronto nacería el fruto de su amor.

En cuanto pueden salir de Oviedo, el matrimonio parte hacia La Villalonga a esperar en este lugar el nacimiento. Lo hacen por la carretera de la costa y con la intención de permanecer en este lugar hasta que concluya la contienda.
Continuará...
 
Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html
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