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viernes, 6 de marzo de 2015

"De señorito a señor" (131)


se la arrebató de sus manos cuando se bañaban acompañados por todos sus amigos, que tampoco pudimos hacer nada. Destrozado su corazón, no le gustaba ni el trabajo en el campo, ni la mar; optó por alistarse voluntario en el Tercio como soldado. Destinado a  la guerra de Marruecos, murió en el frente de Tefer, en el año 1924, según me contó Arancha, una de las pocas personas de Noja con quien hablaba, eso sí, muy de tarde en tarde, antes de alistarse. 

Sara nos comenta, se le notaba que estaba muy deprimida, que aquel verano tenía una preocupación que la ahogaba a ella y a su esposo. Nos puntualiza que a su marido tras el triunfo de los nacionales en la guerra, no le rehabilitaron en su puesto que tenía en el escalafón con el gobierno republicano; yo estaba al corriente, pero quedé sorprendida al sacar el comentario ante Ruth, que pertenecía al grupo de los vencedores militares de la guerra, pero continuó en su exposición añadiendo que seguía apartado del cuerpo de Ingenieros y sólo se dedicaba a trabajos eventuales como apoyo a los trabajos de los ingenieros nombrados de manera oficial. Su último contrato se acabó antes de llegar a Navia, lugar que escogieron por poder disponer de la casa de La Villalonga. La inglesa, aunque jefa en la Falange, continuaba siendo muy liberal en todos los sentidos y se notaba de manera singular por su don de gentes y el trato personal. Prometió ayudarle, pero antes le preguntó:

-De ingeniero; pero, ¿de qué especialidad?

La respuesta, como no podía ser de otra forma:

-Caminos, Canales y Puertos.

De forma instintiva ésta recordó la entrevista con Goyo y su esposa en el Ritz cuando le insistió en las dos preocupaciones de Dionisio, millonario en México, localizarla a ella y encontrar a un ingeniero, concretamente con esa titulación. Entonces aprovechó la coyuntura y le preguntó:

-¿Estaríais dispuestos a viajar a otro país, concretamente a México? 

Como esta pregunta no la esperaba, simplemente se encogió de hombros, al no saber qué responder, Ruth añadió:

- No te apures, consulta con tu marido. Otro día me lo dices.

No tenían familia. Primero los evitaron, posteriormente se juntaron muchas preocupaciones que les impedía asumir la responsabilidad de ser padres y la madre Naturaleza mostró su hostilidad y, tampoco se portó muy bien cuando perdieron el hijo que esperaban. 

Tanto desplazamiento de un lugar a otro por los destinos del trabajo de su esposo, la ansiedad que le produjo dejar su profesión de enfermera para poder seguir a su lado, la inseguridad por la continuidad en los encargos que le hacían. Al finalizarlos, proyecto tras proyecto que realizaba, no le podían renovar el contrato por razones políticas, como en privado sus jefes le confesaban. Otros ingenieros ejecutaban como propios los que preparaba. Estaba desmoralizado. 
Continuará...

Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html
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