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jueves, 26 de marzo de 2015

"De señorito a señor" (139)



- ¿Tiene médico para el consultorio? 

No, respondió, mientras apretaba el ceño, no tenía prevista esta contingencia, pensaba en una simple sala de curas de urgencia y que ella sola sería suficiente para ponerlo en marcha. Gesticuló de nuevo con la cabeza un no de respuesta. La enfermera tomó la iniciativa y argumentó:

- Ponerse en marcha, se puede hacer, y también poner inyecciones, curar pequeñas heridas o contusiones, ayudar en los partos, pero si se presentasen accidentes o contusiones graves, no podría diagnosticarles, ni recetar fármacos, ni decidir lo que sería conveniente en cada caso. Sería muy necesario disponer de médico. 

Dionisio seguía pensativo. Los razonados argumentos le dejaron sin capacidad de reacción, algo inhabitual en él, y se le encendió una luz cuando ésta continuó hablando, tras un corto pero significativo silencio de los presentes, y le anunció:

- Mi hermana ejerce la misma profesión que yo en un hospital militar en España. Me ayudará a encontrar un médico para poder contratarlo, teniendo en cuenta la difícil situación económica en que se encuentra España a todos los niveles tras la guerra. 

Con el problema en vías de resolución, se limitó a pedirle a Gloria:

-Reúnete a partir de mañana cuantas veces sea necesario con Sara y poneros a trabajar juntas para conseguir médico. Redactar una oferta suculenta de contrato. Tu ya sabes como hacerlo de otras veces, algo similar al que se hizo para que viniese Domingo; incluyes a su familia, si la tiene, y se lo enviáis todo inmediatamente a su hermana con urgencia para que se lo haga llegar al doctor.

También le pide:

-Cuando esté el contrato y la carta redactada la llevas a conocer el local que pretendo dedicar a consultorio y toma nota de las reformas y mejoras que te sugiera Sara realizar para que estén concluidas pronto.

Finalizó con otra petición a su esposa:

- Habla con cualquiera de los dos hijos mayores de Tomás y que se pongan, de manera prioritaria, a trabajar en estas obras, que estoy seguro, serán necesarias.

Para distender un poco la situación creada y resuelta, Dionisio empezó a hablar de Noja, su pueblo. Quedó alucinado cuando sus dos invitados a la mesa comenzaron a decir:

- Conocemos Noja. De jóvenes hemos veraneado juntos dos años en el pueblo. Es muy bonito.

Continuará...

Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html
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