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jueves, 16 de abril de 2015

"De señorito a señor" (147)


… mandaré pagarés para que dispongas de los fondos necesarios para hacer lo que te pida, pero no os lo quiero dar a cambio de nada. Ya he sido yo bastante vago en esta vida. Sólo cuando empecé a trabajar, pasé de ser señorito a persona útil, dejé de ser una marioneta cuyos hilos manejaban los demás y surgieron ideas propias. Me niego a que el dinero os ciegue a vosotros. Haréis cosas de provecho y tendréis muy buena recompensa. A mis sobrinos o sus descendientes no puedo convertirlos en monstruos. Me opongo.

Se tomó un prolongado descanso y continuó hablando:

- Vas a volver a Noja y con el dinero que te lleves deberás de construir una casa nueva. La que quieras. Tendrás suficiente. No escatimes ni tiempo ni recursos para construirla. Cuando yo muera, para heredar parte de mi herencia, que como conoces, será muy grande, la casa debe de estar ya terminada y estarás viviendo en ella. Cuando llegue ese momento, si ya has adquirido el derecho, mi herencia te aportará una cantidad que te permitirá seguir viviendo desahogado a ti y a los tuyos. Esa casa la heredará tu primogénito. Si éste tuviera un hijo deberá llevar por nombre Dionisio para que la casa pase a ser de su propiedad, y así debe de hacerse siempre con los descendientes.

Lo mismo que tú, debe hacer el primogénito de Manolito q.e.p.d., cuyo nombre ya es Dionisio, podrá empezar a construirla por ser mayor de edad. Cuando la construya y viva en ella, tendrá derecho a heredar cuando yo fallezca en las mismas condiciones; es decir, que a partir de ese momento también tendrá una cantidad suficiente para seguir viviendo desahogado.

Paró un instante en sus argumentos y cuando los retomó repitió algunos:

- Sus descendientes heredarán los mismos derechos que tú, siempre que habiten una casa nueva, pasando siempre esta casa construida al primogénito en herencia, si lleva mi nombre. 

-Volvió a hacer una pausa más prolongada. Creo que se dio cuenta de que estaba repitiendo los argumentos. Tomo zumo de un vaso que tenía a su alcance, añadiendo posteriormente:

- Todos mis sobrinos llevaréis para España suficiente dinero para construir la casa que os apetezca y un poco más. Todos la misma cantidad. A ti te nombro además albacea mío ante otras personas e instituciones a quienes destinaré partidas de mi capital, que tú administrarás hasta que se cumplan mis últimas voluntades.

Quiero que transmitas lo que acabas de escuchar a los otros ocho sobrinos y a los hijos y a la mujer de Manolito que están en España. Soy consciente de las obligaciones que deben cumplir en Noja, pero han de venir al menos cuatro de ellos a México, de la misma manera que tú lo has hecho. Llevará cada uno dos maletas, una para el que venga y otra para uno de mis sobrinos o sobrinas que queden en España. Te repito la condición, para que nadie se venga a engaños: Debe estar construida la casa y viviendo en ella, quien quiera heredar cuando yo falte. 
Continuará...

Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html
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