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jueves, 7 de mayo de 2015

"De señorito a señor" (155)




“Asunción,

Reconstruye el convento.

Tuyo,

Dionisio”. 

Posteriormente mete el papel en un sobre y escribes por fuera con letras muy grandes: Para Sor Asunción. Acuérdate de cerrarlo, bien cerrado.

Cuando lo tengas preparado, vas a Ajo y te presentas a la puerta del convento, pidiendo que le entreguen aquel presente a mi esposa. Bueno, no; les dices, a quien se haga cargo del cesto, que es para Sor Asunción, que por eso has escrito su nombre en el exterior del sobre. 

Cosme cumplió lo que su tío le pidió. Una vez que llevó a su casa el dinero metido en un saco casi lleno, compró el cesto de mayor tamaño que encontró en El Almacén de Noja y el mantel de cuadros blancos y azules. Con dificultad, tras proceder a quitarle el asa; medio de lado, lo consiguió colocar encima de los asientos de la parte posterior del coche. Con paciencia, colocó los fajos de billetes con especial esmero, los tuvo que apretar para que cupieran todos sin que se viese nada desde el exterior y que el mantel ofreciera alguna dificultad retirarlo utilizando para ello el peso de los propios fajos para conseguirlo. Tuvo que prepararlo en varias ocasiones para conseguir su propósito, pero se presentó en el convento al volante del flamante automóvil recientemente adquirido donde llevó el cesto bien amarrado con cuerdas para que mantel y contenido no se moviesen. El convento se reconstruyó y amplió sus dependencias, gracias a la intervención de Santo Domingo... 

                              
XXXI. CUATRO SOBRINAS CONOCEN A DIONISIO

Llegan el médico y la enfermera al puerto de Veracruz. Acuden a buscarlos en dos vehículos. Los anfitriones en uno; Sara y mi hermano en otro. El reencuentro fue entrañable. La cena de bienvenida cuando llegaron resultó muy amena, y una vez más Dionisio, antes de que sus nuevos profesionales de la medicina cansados de tantos días de navegación se levantaran de la mesa, toma la palabra y se dirige a ellos. Les encarga poner operativo el consultorio que estaban preparando donde pasaría a trabajar también Raquel, esposa de Braulio, a quien le informa que debe de ocuparse de un proyecto más ambicioso, aparte de atender a las consultas de los enfermos; le pide que incluya entre sus prioridades poner en marcha la parte facultativa necesaria para hacer funcionar un hospital. Francisco se ofrece a diseñar los planos del mismo en su tiempo libre, y el montañés a poner la plata necesaria para su ejecución y puesta en marcha.
Continuará...

Si quieres conocer un pequeño argumento lee: http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2012/11/de-senorito-senor-un-poco-del-argumento.html
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