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lunes 13 de febrero de 2012

La lámpara de mina protagonista en la escultura


Con este frío intenso que nos acosa, parece que ha cesado la aportación de novedades que me permitan variar mis comentarios. De ahí la necesidad de recurrir a mis archivos para rescatar imágenes, en base a las cuales poder continuar escribiendo. Los temas transversales son siempre un recurso para estos casos. Nos permite ir ampliando los que ya tenemos en el blog.


Hoy le dedico a la escultura este apartado. No es difícil comprobar la necesidad de poner a la incomparable compañera del minero en su mano para dar al conjunto un aspecto bello y, atractivo para ser reproducido en este blog.


¿Alguien sabe el lugar exacto de su ubicación?

viernes 10 de febrero de 2012

"El Comandante Minero" en León


Foto gentileza de José Luis Gómez.



Todos los mineros voluntarios del valle, esa misma noche estuvimos juntos en el Molino de Abajo, a orillas de la carretera. Bajamos todos en grupo para Mieres donde esperaban otros compañeros. Se retrasó bastante Ricardo el de Gallegos, que no había llegado con los que vinieron de ese pueblo, quienes pidieron que le esperásemos porque estaban seguros que bajaría. Estábamos a punto de partir sin él, cuando se presentó. Había tenido problemas en su casa, aunque entendían y compartían sus ideales, temían por su vida y pretendían convencerle de que no marchase. Por tal espera, cuando llegamos a la Casa del Pueblo en Mieres había amanecido.


Pasamos el resto del día con la incertidumbre de conocer el destino. La desorganización era evidente. Nadie sabía nada. Los que dirigían no tenían muy claro hacia donde debíamos partir. Llegaba una orden, luego una contraorden... Esa noche deberíamos partir en un convoy que se organizó en principio para ir a Oviedo a tomar posiciones y aquel mismo día subimos al tren pero para ir en sentido contrario, partimos hacia León.



XXX. HACIA EL FRENTE


No teníamos metas trazadas, pero nuestro ánimo era de total disposición y de colaboración para conseguir nuestros ideales, los cuales no permitían ver y analizar nuestras carencias de formación e información para poder alcanzarlos. Por carretera fueron unos cuantos autocares, en los que iban los más destacados de la izquierda mierense. La idea inicial de parar en León permitiría disponer de armamento. Pronto empezaron a no salir las cosas como estaban previstas. Sin explicarnos los motivos, cuando llegamos a León ordenan seguir a Zamora. Tampoco pudimos llegar a esa ciudad. Cuando el tren se detuvo en la estación de Benavente, avisan que en Oviedo hay lucha, por lo que inmediatamente ordenan dar vuelta en el mismo tren. Debíamos regresar. No lo podemos hacer por León, tenemos que intentarlo por Ponferrada. Entonces los mineros decidimos actuar y para ello necesitábamos armas. Al acercamos a pedirlas en el cuartel de los guardias de Benavente, nos reciben a tiros. Tenemos unas cuantas bajas, algunos heridos y cuatro quedaron prisioneros. Fue otra sorpresa no prevista que se interpuso en nuestro camino. Los demás fuimos engañados y traicionados. Muy desmoralizados pudimos llegar a Villablino…

jueves 9 de febrero de 2012

Grafitis en Aldea Moret, Cáceres.






Desde Cáceres, mi amigo Demetrio me ha enviado las imágenes, con los edificios que pertenecieron a las minas de Aldea Moret y donde, como destaco en el título, llaman la atención los grafitis que ilustran las derruidas paredes y, en uno de ellos, un minero que porta un carburo en la mano, es el protagonista.


Días atrás, redacté comentarios sobre los museos asturianos con caparazones que hasta la fecha nada muestran. Al mirar estas imágenes, veo que en este daso sí sería necesario un caparazón; bastaría con rehabilitar el bello conjunto y que dispusieran para exhibir la colección más importante de candiles que exite en España. Cuando me la mostraton estaba recogida en estanterías en el almacén del museo de Cáceres, propietaria de todos ellos. Si a éstos se añadiera un conjunto armonioso de carburos, por ejemplo, media colección de los que aparecen en la foto del lunes, añadiendo alguna pieza específica que se pudiera encontrar en la región o fuera y que se tenga certeza que se utilizó en sus minas... sería motivo que justificaría una visita.

miércoles 8 de febrero de 2012

La lámpara de mina protagonista


Desde hace tiempo, bastante, tengo pendiente tomar la decisión de copiar el contenido de este microrrelato o colgarlo en el blog tal como José Luis en su día me envió la foto.


He optado por dejarlo como está para que se conserve en versión original, lo lea el que le apetezca, es interesante, y de esta forma conserva la viñeta en su lugar.


No puedo aportar ni el lugar, ni la fecha del evento. Lo siento, pero disfruta con su lectura

martes 7 de febrero de 2012

Por el interior de una mina en Cartagena, Murcia









Mi amigo Rogelio, cronista de temas mineros de La Unión en Murcia, ha realizado un extraordinario reportaje sobre la mina La Calera en Cartagena, del cual he extraído entre sus numerosas imágenes, cuatro realizadas entre los años 1953 y 1959 cuando la explotación estaba operativa y los carburos era la lámpara empleada en la iluminación como se puede comprobar.


Recomiendo que se pinche en el enlace, muy ameno, y con preciosas fotos del lugar, tanto dentro como fuera de la mina.


http://cronicasmineras.blogspot.com/2012/01/senderistas-cartageneros-recorren-bajo.html


No me queda más que felicitar a mi amigo por sus fabulosas crónicas que cuelga en su blog, aparece en el margen derecho de éste, y animarle a que nos siga deleitando con ellas.


Gracias Rogelio.

lunes 6 de febrero de 2012

Frío: leña y lámparas




No puedo pasar por alto esta bella imagen que me ha enviado mi amigo Karl, desde Alemania, para hacer el comentario de hoy.


Estos días pasados todos hemos sufrido el frío siberiano que nos ha tenido encerrados más de lo habitual en casa. Karl, tal vez por ese condicionante, fuera de su casa tenía 14 grados bajo cero, optó con buen criterio a caldear su casa con abundante leña y estoy seguro, que con las calorías desprendidas en su combustión, se sentaría una vez más en el sofá situado enfrente del fuego, en la calle no apetecería estar mucho tiempo y, se puso a contemplar su hermosa colección de lámparas de mina, especialmente carburos, algunos de ellos piezones y en momentos así se suele pensar en hacer algún cambio de posición de alguna de estas lámparas para hacer hueco a las que estaban encima de la repisa donde encendió el fuego.

viernes 3 de febrero de 2012

"El Comandante Minero" en Cataluña



A partir de hoy, y todos los viernes que sea posible, iré publicando fragmentos de la novela para que su contenido sirva de promoción y lo hagas llegar a la persona/as que creas le pueda interesar su argumento. Gracias por tu ayuda.



Damián, tras el desarrollo que estaba tomando la guerra en Asturias envía a su familia al exilio. Su destino previsto sería Rusia, pero...




Julia continuaba en Francia, pero cuando supieron que iban a volver a España, a la zona republicana de Cataluña, Celestina decidió regresar a Asturias. Su novio, cirujano de prestigio, prestaba servicios como médico en el Hospital Provincial de Oviedo y le comunicó que había concluido la guerra en todo el Norte; por tanto, pasado el peligro, la esperaba. No sabía el camino de vuelta que debía emprender. Antes de partir le entregó una nota con el nombre de su novio y le pidió que en cuanto regresase se pusiese en contacto con ella, pues le resultaría fácil a través del hospital.
Partieron de Francia y los llevaron a Vic, cerca de Barcelona. Los instalaron en un convento en el centro de la ciudad, habilitado para recoger a los refugiados. Lo llamaban el de Las Beatas. En una habitación con dos camas, una grande y otra más pequeña, estaban alojados Julia, Dimas y Aurora. Contaba con una pequeña terraza que daba al patio interior.
Disponían de un servicio común en el rellano de la escalera y debían acudir con un cubo de agua cuando hacían uso del mismo. Estaban asentados unos cien refugiados distribuidos por todo el edificio, de considerables dimensiones. Los niños iban a una escuela, en una colonia donde había estado el famoso Jaime Balmes de director antes de la guerra.
Cuando empezaron los bombardeos sobre Vic, los niños algo crecidos como Dimas, quedaron internos en la colonia, que estaba fuera de la ciudad, tratando de evitar que los bombardeos les alcanzasen. Las madres y los niños pequeños, entre ellos Aurora, continuaron en Las Beatas. Vic era objetivo prioritario de la aviación nacional.
Un día desde la colonia, vieron caer las bombas sobre el convento. Por ese motivo todos los niños pasaron mucho miedo de que les hubiese sucedido algo a los que estaban en su interior. Cuando se reencontraron, comprobaron que todos los refugiados estaban a salvo, porque todos lo abandonaron al sentir el ruido que hizo la primera bomba. Afortunadamente no impactó en lugar habitado.
A los niños pequeños, colgado del cuello, les ponían un pequeño trozo de palo amarrado con una cuerda por los dos extremos, que llevaban permanentemente desde el comienzo de los bombardeos. Cuando sentían los aviones pasar por encima de sus cabezas debían introducirlo en la boca, como si fuera el freno de unas bridas en la cabezada de un caballo, y morderlo fuertemente para que el ruido que producía la explosión de las bombas no les dañara los tímpanos.
Veían caer las bombas sobre los edificios de la ciudad. Se oían muchos gritos en esos momentos entre los escolares. Siempre después de los bombardeos se pasaba lista para tener certeza de que no faltaba nadie. El reencuentro suponía para todos un suspiro de alivio muy grande.
En Vic, aquel invierno caían unas heladas muy fuertes, por cuya razón al asearse por las mañanas pasaban mucho frío. Los niños lloraban cuando les obligaban a lavarse con el agua tan fría. Aurora se ponía muy nerviosa chillaba mucho y Dimas, algo parecido. A pesar de este rechazo por parte de ambos, lo hicieron todos los días y tardaron muy poco tiempo en tolerarlo.
 
 

jueves 2 de febrero de 2012

Una de las lámparas de mina más raras del mundo (2)


Al ver las letras punzonadas sobra la superficie de la cepa, enseguida vino a mi mente el nombre de Gumersindo Junquera Blanco, yerno de Luis Adaro Magro, quien en 1904 inventó y patentó una lámpara de seguridad con dos sistemas de cierre. Págs. 89 a 101 de la obra Luces en las minas de Asturias: Lámparas de seguridad y "Lámpara de seguridad Gumersindo Junquera”. Revista Grubenlampen Info. Información about Miner´s Lamps. 6. Juni 2009.


El que denominó cierre de secreto básicamente consistía en sustituir las letras de la cepa que aparecen en esta lámpara por números. Una combinación de éstos permitía formar en el interior de los aros un hueco donde se incrustaba una bola de acero que se introducía sobre la cepa en el aro superior y permitía desenroscarla, impidiéndolo en caso de no estar liberada por no aparecer el hueco donde caer.



Esta lámpara también fue un prototipo. Se conservan algunos ejemplares con el segundo cierre, el magnético, pero ninguna se conserva en la colección de D. Luis Adaro en la firma ADARO que en su día dirigió Gumersindo Junquera.



Todo lo que he conseguido sobre esta lámpara es, que a partir de una que encontré en una tienda de antigüedades donde sus propietarias con pico de oro para pedir, pude comprar la parte superior de una de estas lámparas, ya que la cepa era una normal de lámparas Adaro de fecha posterior y, que por supuesto, no enroscaba.



Jaume en Barcelona con los planos, fotocopia de los originales que aparecen en las mencionadas páginas, consiguió devolverme la parte superior de la lámpara con una cepa construida a partir de estos planos que incluyen los aros con los números y la renombrada y original canica.



A la lámpara que incluyó André en su blog, base de mi comentario, le añaden algunos de sus lectores un precio, entre 60.000 y 90.000 euros. Yo cuando estoy por Francia siempre les comento a los franceses que son muy optimistas en la valoración de sus lámparas. La mayoría me devuelven una sonrisa de respuesta. Yo creo que estamos ante uno de esos casos, pero la cifra me ayuda a plantearme una pregunta:



¿En cuánto tendríamos que valorar una lámpara de Gumersindo Junquera con cierre de secreto? Yo no lo sé.

miércoles 1 de febrero de 2012

Una de las lámparas de mina más raras del mundo (1)







Y por tanto de las más caras..., es parte del comentario sobre esta lámpara de mi amigo André Paillart en su blog:






Sabido es, que el mayor número de accidentes por explosión de los gases inflamables en la mina se debía a la apertura indebida de la lámpara cuando ésta se apagaba. Desde su invención fueron muchos los sistemas empleados para intentar que los mineros no pudiesen abrirla. Siempre resultó difícil. Desde siempre ha habido manitas en esta profesión que no se les resiste ningún problema mecánico. Uno de estos intentos se hizo con este cierre de seguridad.



La lámpara que lleva esta cepa es una lámpara tipo Clanny. El mayor interés y mérito estriba en el sistema de cierre de seguridad basado en la combinación de las letras que se pueden ir formando al ir girando los aros que contienen las letras hasta dar con la palabra clave. Una vez conseguida la combinación, la lámpara se abre al quedar libres todas las pestañas, una en cada aro, ya que sin estar todas liberadas a la vez es imposible su apertura.



El sentido común indica que, en una lampistería donde hubiese medio centenar de lámparas, sino más, o bien tendrían todas la misma palabra clave y entre tantas, no sería difícil que transcurrido poco tiempo sería conocida la clave y a partir de ese momento dejaría de ser útil a la finalidad propuesta.



Otra posibilidad sería que cada lámpara tuviese una clave diferente. ¿Se imaginan a los lampisteros? A su trabajo diario de limpieza, reposición de combustible..., se añadía la tarea de encontrar la clave de cada lámpara. En cuanto se les despistase una cuando se las entregaban, algo que podría ocurrir fácilmente al ser todas iguales, estaría el lío armado y la lámpara inoperativa, por resultar imposible su apertura sin comprobar las combinaciones de todas, lujo que en el siglo XIX no se podrían permitir en ninguna explotación hullera.



Desde mi punto de vista su rareza estriba en que no pasó de ser un prototipo y me baso en lo ocurrido con una lámpara asturiana.






Sigue...

martes 31 de enero de 2012

Nuevo libro en Francia: Lámparas "Fumat" de Michel Bonnot




Desde hace bastante tiempo tengo en mis manos la tarjeta que anuncia la aparición para el presente año del libro, dedicado al fabricante francés de lámparas de seguridad Víctor Fumat, escrito por mi amigo Michel Bonnot, autor de otras importantes obras sobre iluminación minera.




Me comentó en su momento que iba a hacer una tirada corta, dados los tiempos actuales. Es una lástima, pues la calidad de sus trabajos merecen una gran difusión.




Esperemos, que pronto me anuncie que el libro ya ha sido impreso.