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martes, 29 de abril de 2008

LA RED Y EL REDÍN

Red y redin de una lámpara de seguridad. Imagen de mi libro Luces en las Minas de Asturias. Pág. 243.


El problema del grisú era constante en todas las minas asturianas. El avance que significó la incorporación de las dos mallas metálicas a las lámparas de seguridad fue importantísimo.

Adelanto una pequeña reseña del contenido de mi libro Luces en las Minas de Asturias: Lámparas de Seguridad, (Inédito), donde hago mención de lo que exponía un autor de la época a comienzos del siglo XX cuando se refería a su inventor.

Dasog, en sus famosos y nunca bien agradecidos experimentos vino a resolver tal arduo problema prestando un enorme servicio a la minería. Su lámpara de aceite cuya llama va encerrada dentro de una superficie tronco- cónica de tela metálica de pequeñas mallas, fue el fundamento de de las hoy denominadas “lámparas de seguridad”.

El enfriamiento producido por la tela metálica en los gases que desprende la llama, anulan toda explosión al ponerse en contacto con los gases explosivos.

Posteriormente estudios han ido lentamente perfeccionando esta lámpara o introduciendo diversas variantes que constituyen diversos tipos de lámparas, llevando cada una el nombre de su modificador.

Todos los tipos hasta hoy conocidos tienen de común el duplicar la tela metálica y pueden reducirse a tres tipos esencialmente distintos: Mueseler, Marsaut y Wolf, según la entrada del aire para la combustión de la llama se verifique por la parte superior o por la parte inferior.

Estos tipos con distintos nombres, son los que hoy se encuentran en uso.
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