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miércoles, 2 de abril de 2008

AVILÉS: CARBÓN Y VELEROS (II). TENGO EL CORAZÓN PARTIDO Y UNA ASIGNATURA PENDIENTE

Vista de la mina de Arnao en la actualidad.




La lectura de las cartas en busca de útiles empleados en la iluminación de las minas de la Real Compañía de Minas de Arnao, es decir, los candiles de sapo, al principio resultaba un poco tediosa y aburrida, pues, la mayoría de ellas, poco o nada aportaban a mis pretensiones iniciales.

Además, muchas tenían una caligrafía muy mala y, por tanto eran de difícil comprensión. Como su contenido no se ajustaba a lo que buscaba, tampoco me preocupaba en exceso por dicha dificultad. Se me ocurrió, para soportar la lectura iniciada, ir tomando nota de los veleros, los capitanes y el destino del carbón que iba saliendo exportado desde el embarcadero de San Juan. De los primeros años apenas hay cartas, por lo que no tardé en llegar y leer las escritas en el año 1836.

Pronto empezaron en 1837 a aparecer cartas dirigidas a Guillermo Schulz desde la gerencia de Arnao y otros escritos de Armando Nagel a Ferrer, Riera, Lesoinne padre e hijo, Scholtz, Guerrero, Heredia, Rein, Mateo Alvargonzález, posteriormente Elorza… Lugares como Adra, Sargadelos, Cádiz, Sevilla, Málaga,… Términos mineros desconocidos como asentadillas, valey,… Empresas como Compañía Peninsular de Vapores, Vapores de la Marina Española de la Costa de Cantabria, Ferrerías de la Concepción y La Constancia, Fábrica de vidrios de La Coruña, Fábricas de Sargadelos, Fabrica de vidrio de Avilés, Caleros de San Sebastián…

Estaba claro que tenía en mis manos documentos de suma importancia en el devenir minero e industrial de Asturias, desconocidos e inéditos en su mayoría.

Era preciso retomar de nuevo el tema y darle un nuevo enfoque. No bastaba con encontrar los candiles de sapo y detalles sobre ellos, tampoco era suficiente conocer el nombre de los barcos, capitanes y cantidad de carbón embarcado. Era preciso unir el mundo de la mina y la mar, empresa difícil pero que merecía la pena intentar.

Mientras terminaba por un lado dando forma al segundo tomo sobre iluminación minera Luces en las minas de Asturias: Candiles de sapo, empecé a escribir el tercero por el que trabajo en estos momentos: Luces en las Minas de Asturias: Lámparas de seguridad.

Y por otro lado, de ahí mi corazón partido, he realizado una trilogía de trabajos relacionados con Arnao. Dos de ellos ya finalizados y próximos a publicarse: Avilés carbón y veleros. A través de la correspondencia de la Real Compañía Asturiana de Minas y Las Reales Fábricas de Sargadelos y la Real Compañía Asturiana de Minas a través de la correspondencia y un tercero por el que continúo trabajando: Carbón de Arnao para Adra, Cádiz, Málaga y Sevilla. A través de la correspondencia de la Real Compañía Asturiana de Minas.

Pero me queda una asignatura pendiente. Es un trabajo también finalizado. Es la biografía del ilustre asturiano Gumersindo Junquera Blanco, al que mañana dedicaré unas líneas .






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