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lunes, 12 de noviembre de 2012

No pudo ser


Conseguir el premio La Serondaya, pero hay que felicitar a la Fundación Belenos, merecedora para el jurado del premio.
Para concluir este apartado, sólo me queda agradecer  a la Asociación Cultural y Minera Santa Bárbara su apoyo y dar a conocer a  mis lectores su propuesta:

De conformidad con las bases de los PREMIOS SERONDAYA A LA INNOVACIÓN CULTURAL 2012 en la categoría Ciencias de la Cultura Humana que se otorgará a “la persona, institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor creadora o de investigación represente una contribución relevante o aportación novedosa en beneficio de la humanidad en los campos de la historia y todas las disciplinas de la antropología cultural, es decir, la etnografía, la etnología, la arqueología, la antropología física, así como en cualquier estudio o trabajo que se refiera al origen, desarrollo, estructura, características y variaciones de la cultura humana”, la Asociación Cultural y Minera Santa Bárbara propone para este galardón a don Alberto Vilela Campo, por sus estudios y trabajos sobre las lámparas mineras.



Alberto Vilela Campo, es mierense, hijo de minero, nacido en 1954 y diplomado en Magisterio por la Universidad de Oviedo. Su primer destino como maestro en la escuela de Agüeria, concejo de Aller, le permite profundizar en el mundo de la etnografía y el hábitat de la sociedad rural asturiana aprovechando el entorno en el que le ha tocado trabajar. Poco a poco amplia el territorio de investigación dedicando los fines de semana a recorrer Asturias, especialmente su zona central, observando la abundancia de candiles y lámparas de mina en las casas rurales y domicilios mineros que visita se inicia su interés por dichos objetos. En sus desplazamientos muchas veces es acompañado por un minero jubilado de Piñeres (Aller) que le ayuda a arrancar su importante colección de luminarias mineras, iniciándole en el conocimiento de los diversos modelos, en la distinción de los componentes de cada uno de ellos, en el modo más adecuado de su limpieza y conservación. Paralelamente va contactando con otros coleccionistas e incluso artesanos que le aportan sugerencias e ideas y le ayudan a reparar aquellos ejemplares que se encuentran en mal estado.

Del mero coleccionismo inicial pasa al interés por conocer en profundidad las características y variedades de las lámparas mineras. Empieza a identificar y ordenar históricamente los diferentes tipos utilizados en las minas, así como las variantes comerciales y las características especiales de las utilizadas en la región. Se transforma así en investigador, en estudioso paciente que recorre Asturias aumentando su importante colección y visitando fuentes documentales que le permiten incrementar su conocimiento técnico sobre la materia.

En el peregrinaje por bibliotecas, museos y archivos, invierte muchas horas en la recogida, almacenamiento y ordenación de numerosos datos dispersos en las instituciones asturianas y de todo el país, a la par que establece numerosas contactos y relaciones con personas interesadas, especialistas y técnicos en el tema convirtiéndose en una de las máximas autoridades nacionales en lámparas de mina, rescatándolas del abandono y olvido.



En esa línea su exhaustiva investigación saca a la luz la actividad creadora, de tres personas ligadas a la Escuela de Minas de Mieres (un ex-alumno y dos profesores). Víctor Delgado que registró en 1904, una patente, bajo la denominación de "Proyecto de lámpara de seguridad con nuevo cierre", cuyo objeto era evitar la apertura por el minero de su lámpara en la explotación, causa de numerosos accidentes. No llegó a comercializarse, aunque es posible que el cierre se aplicase a algunas lámparas. Gumersindo Junquera, profesor de la Escuela de Capataces Facultativos de Mieres, durante cuatro décadas y Subdirector del centro desde 1935 a 1943 que en 1904, presentó para su aprobación en el Registro de Patentes, la memoria de una lámpara de seguridad con un cierre secreto que impedía su apertura salvo que se conociese la clave, lo que entrañaba un importante adelanto en la seguridad de maniobra de la lámpara. Este modelo se fabricó y sería utilizado durante cierto tiempo por la SM Duro Felguera en sus minas. E Ignacio Patac, afamado ingeniero de minas y profesor, también durante muchos años, de la Escuela mierense, que registró un encendedor pirofórico, componente fundamental de las nuevas lámparas de seguridad, que aseguraba el encendido del útil sin necesidad de ser abierto.

También la recuperación de las memorias de las patentes de fabricación, realizada por Vilela, nos permite conocer los trabajos efectuados por los ingenieros Manuel López Dóriga y Luis Adaro Porcel.

Alberto Villela plasma en varias publicaciones y artículos toda la información recuperada, convirtiéndose en el autor más prolífico de los últimos años sobre la historia de la minería asturiana, en menos de cinco cubre su estudio y exposición publicando la trilogía “Luces en las minas de Asturias” compuesta por los siguientes títulos:

- Luces en las minas de Asturias. Oviedo, 2005. 

- Luces en las minas de Asturias: Candiles de sapo. Oviedo, 2009. 
- Luces en las minas de Asturias: Lámparas de seguridad. Oviedo, 2010. 


Con el primer volumen, “Luces en las minas de Asturias” se inicia la bibliografía asturiana sobre el tema, y es uno de los escasos libros que lo abordan a nivel nacional, por cuya razón es un hito significativo en el estudio de esta importante herramienta, tan próxima y necesaria al trabajo minero y de tan escasa apreciación por los historiadores de la actividad.


Toda la obra con extraordinario aporte de material gráfico, con criterio didáctico y afán divulgativo, recoge la historia de la iluminación minera en Asturias a través del tiempo, desde la prehistoria (minas de cobre del Aramo), hasta el siglo XX incluido, con especial énfasis en los productos fabricados por la empresa Adaro, gran referente nacional en este campo en el pasado siglo. En varios apartados analiza el coleccionismo, los posibles errores en la compra de estos instrumentos, el modo de restauración más conveniente, la adecuada limpieza de las mismas… suministra una guía de los lampisteros asturianos más conocidos por razón de las transformaciones que realizan en este útil, y estudia la instalación de lampisterías, analizando de su ubicación, distribución, maquinaria y aparataje.

Recupera en su obra las experiencias seguidas por los inventores para la consecución de los diversos modelos, la descripción y visión crítica de las lámparas de tres profesores de Laboreo de minas de la Escuela de Capataces Facultativos de Mieres (Mateo Marlasca, Gil Maestre y García Álvarez), en un periplo que incluye desde el inicio desarrollista de la explotación de la hulla asturiana, con la obra del primero, hasta el declinar inexorable de la lámpara de llama, sustituida pocos años después por la eléctrica.

También rescata del olvido a las diversas empresas dedicadas a la fabricación de lámparas de seguridad en España, las sociedades comercializadoras en el país y la introducción y uso de los diversos tipos en la minería asturiana, con atención destacada para la firma asturiana Adaro, empresa puntera en el ámbito español de este tipo de productos, de cuyas fabricaciones efectuará un exhaustivo estudio.

Enriquecidos con amplio testimonio gráfico, recuerda diversas efemérides en las que personajes de la vida social utilizan la lámpara de seguridad en sus visitas a la mina, variada documentación respecto al uso, y abuso, de la misma y anecdotario minero al respecto.

También incluye una interesante relación de los diversos establecimientos asturianos donde existen colecciones de lámparas mineras, añadiendo una breve reseña crítica sobre la importancia de los fondos albergados en cada uno de ellos.

En su investigación amplía el campo de acción a museos y colecciones monográficas de toda España y establece relaciones con personas interesadas en estas cuestiones, tanto en el ámbito nacional como del extranjero, incluso publica artículos en revistas especializadas como la alemana  Grubenlampen Info. en el cual publica "Lámpara de seguridad Gumersindo Junquera", (Junio 2009), “Las páxaras de Asturias”, (Junio 2010), “Lámpara eléctrica minera Bristol”, (Junio 2011), "El aparato de Paul Thenard para determinar el gas inflamable en las minas de hulla (1857)”, (Junio 2012).

Su aportación a la literatura minera asturiana no se reduce únicamente al campo de la iluminación minera. Su trabajo de investigación en el archivo de la Real Compañía Asturiana de Minas (RCAM), le ha permitido, además de conocer los primeros usos de lámparas de mina efectuados en Asturias, estudiar las relaciones comerciales, venta de carbones, de esta sociedad y los principales consumidores españoles de hulla de mediados del siglo XIX; recuperar datos sobre la trayectoria profesional de los primeros técnicos que desarrollaron un trabajo continuado en Asturias: Nagel, Desoignie y Paillette (la máxima figura de la minería asturiana, en los primeros tiempos, conjuntamente con Schulz), aportaciones de mucho valor para un mejor conocimiento de la labor realizada en la región por estos ingenieros. Todo ello recogido el libro "Avilés: Carbón y Veleros" y en dos trabajos inéditos, "Las Reales Fábricas de Sargadelos y la RCAM" y "Carbón para Adra, Cádiz, Málaga y Sevilla".

Por si este bagaje fuese escaso, a todo lo anterior ha de añadirse una biografía, en permanente estado de revisión, sobre el ingeniero de minas gijonés Gumersindo Junquera personaje de amplia trayectoria vital, variado espectro de conocimientos y saberes, intensa actividad, promotor de diversas empresas comerciales e industriales y "factótum" en la vida y desarrollo del Gijón de la primeras décadas del siglo pasado.

También colaboraciones suyas aparecen en CUBERA Revista de la Asociación “Amigos del paisaje de Villaviciosa”: “Villaviciosa: Carbón y veleros”.  nº 40 Extra. 2007 y “Mina de cobre llamada Hermosa”, (nº 41. 2008).

Así mismo mantiene un blog “Luces en las minas” (http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/), como él mismo indica en su presentación, para recuperar documentos gráficos de mineros con lámparas, comentar libros que tengan interés para el blog y dotar de lámparas de mina asturianas a los diferentes museos etnográficos y mineros, públicos o privados, de Asturias.

Sin duda su actividad, una gran labor de recuperación y divulgación, marca un antes y un después en el estudio de esta olvidada e importante herramienta minera sin la cual fuese imposible desarrollar una actividad que marcó y marca el devenir histórico, económico y social de Asturias y sus publicaciones enriquecen la historia y la bibliografía minera asturiana.



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