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martes, 2 de febrero de 2010

EN LA UNIÓN (MURCIA). VIAJE REALIZADO POR ROGELIO MOUZO PAGÁN AL INTERIOR DE LA MINA "SAN RAFAEL" EL DÍA12 DE DICIEMBRE DE 1988. (3)

RECORRIDO POR SUS GALERÍAS Y TAJOS

Lo primero que observé fue que todas las galerías que confluyen en la general estaban tapiadas con maderas y cartones, seguramente para evitar que se produzca una corriente de aire molesta para quienes trabajan en el enganche del pozo, pues esas galerías estaban en desuso desde hace muchos años. Son galerías mucho más antiguas que la que en la actualidad se está explotando, y una de ellas, también tapiada, parte en dirección sur hacia la colindante mina " El Concilio".

También me ha sorprendido, en relación a la idea preconcebida que tenía sobre el interior de una mina, de que no experimenté ninguna sensación de miedo, pero esto ya me lo habían advertido amigos mineros, que afirmaban que en el fondo de la mina no se siente miedo.

También pudo influir en mi falta de temor el hecho de que en aquella mina no había penumbras, pues todos los lugares que visitamos estaban iluminados por electricidad. Era una instalación sencilla, en la que unos cables de manguera antihumedad alimentan unos portalámparas con bombillas normales de 60 W. Parece una instalación hecha provisionalmente, sin perspectiva de perpetuidad, similar a esas verbenas de pueblo. Sin embargo, la iluminación puede considerarse como buena y suficiente para el fin que persigue.

Avanzamos por esa única galería donde están las mineralizaciones, y cuando habíamos recorrido unos cincuenta metros, en la parte izquierda de aquella galería observé la presencia de una gran cavidad o anchurón, en el que había una mesa grande y varios bancos de madera. El lugar es relativamente espacioso, y me indican que aquel espacio es el destinado a comedor de los obreros que trabajan en el interior de la mina. Allí puede apreciar las bolsas o recipientes donde los obreros guardan su comida, y también, en la pared frontal de aquel "comedor", la existencia de una pintada hecha sobre la roca, que hace referencia a la fecha del "Encierro del Comité de Empresa de la Sociedad Minera Peñarroya", que utilizó aquella mina para protestar, recluyéndose en su profundidad, como medio de presionar en la problemática de la actividad minera en relación a la negociación del Convenio Colectivo, y más tarde para oponerse al cierre de la mina.

En todo el tramo de galería que voy recorriendo existe una vía por la que las vagonetas llenas de mineral son conducidas hasta el enganche del pozo y, de allí, al exterior. Hay un obrero que constantemente conduce estas vagonetas empujándolas y que previamente las recoge en una especie de muelle en la que son cargadas por un vehículo "Dumper". Este vehículo ha transportado el mineral varios cientos de metros, en un recorrido hecho por la galería, desde el fondo de la explotación minera. Es decir, el Dumper ha traído desde los tajos mineros el género, para depositarlo en la vagoneta existente en este pequeño muelle de carga y de allí el obrero la conduce al pozo.

Cuando estuve en los tajos pude comprobar cómo ese Dumper era cargado mediante una pequeña pala neumática, que era manejada por un hombre que lo hace de pie sobre ella. La pala neumática de carga se mueve con bastante facilidad, a pesar de que es alimentada por una manguera flexible que le proporciona el aire para su trabajo, llenando directamente el mineral tal como ha quedado en los tajos tras la explosión de los barrenos que hicieran los perforistas. También se aprecia que es muy efectiva cargando, y su pequeño tamaño no le resta fuerza, siendo suficiente para mover todas las toneladas de mineral que se arrancan en la mina. Antiguamente este trabajo era realizado por varios obreros (peones del interior) provistos de capazos y legones.

Olvidé decir que el hombre que trabaja como encargado del interior de esa mina se llama Gonzalo y, como casi el resto de los trabajadores, es conocido mío; ellos viven en La Unión y alrededores. De ahí que cuando paso junto a ellos me saludan y sonríen como si estuvieran contentos de que la gente nos interesemos por su trabajo. Gonzalo el encargado también nos acompaña, y aprovecha para hablar con su jefe sobre la marcha de la mina y de cómo van los tajos, así como de otros problemas, tales como el mineral encontrado, etc.

Mientras ambos hombres hablan me he quedado algo rezagado y solo, pues me entretengo demasiado mirándolo todo. La galería principal que pasamos está practicada en un terreno de roca fuerte y no ha sido preciso protegerla, careciendo de puntales y de entibación.

Esta galería es de gran dimensión, suficiente para que pase el vehículo Dumper que porta el mineral al muelle donde lo descarga en la vagoneta, tal como se explicó. También por ella transcurren las tuberías de viento y de agua, así como los cables del tendido eléctrico. El piso esta muy liso debido al mucho ir y venir de la máquina, que está dotada de ruedas de goma.

En mi avance por aquella galería aparecen en uno de sus costados unos grandes socavones o tajos mineros, los cuales se ven apuntalados con largos hierros. Parece una zona de terreno más flojo y vulnerable a derrumbamientos.

Sigue…



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