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miércoles, 22 de octubre de 2014

Ponencia: "Las Reales Fábricas de Sargadelos y la Real Compañía Asturiana de Minas" (3)

                                            Vista aérea de la factoría de zinc en Arnao

Pruebas con arcillas de Arnao en los hornos de Sargadelos

Adolfo Desoignie buscaba arcillas de calidad para fabricar ladrillos refractarios y tejas. Enviaron arcillas de Arnao a Sargadelos para hacer pruebas en sus hornos, a la vez que encargaron 250 ladrillos refractarios.

El 18 de septiembre de 1852 Adolfo Desoignie marcha por un tiempo a su país, Bélgica, y al año siguiente se hace cargo de la dirección de la Real Compañía Asturiana de Minas Jules Hauzeur nombrado director general de la Sociedad para la producción del Zinc en España. A Adolfo Desoignie se le encarga el cierre de las cuentas de la  Real Compañía Asturiana y la apertura de las de la nueva sociedad; mientras tanto, permanece al frente de las minas y se encarga prioritariamente de la construcción del ferrocarril desde las minas hasta el puerto de San Juan.

En 1853 Ramón Cayetano Ramos insistía en firmar una nueva contrata con carbón, aunque fuese de peor calidad. Consiguió que le enviaran cargados unos veleros que estaban a la espera en San Juan. Por su parte, Desoignie le encargó otra vajilla, en esta ocasión “China opaca” con las iniciales de su nombre y apellidos impresas y en otro escrito anunció que las existencias de carbón estaban concluidas.

Desde París, Londres ó Bruselas, el Sr. Jonathan Rafael Bischoffsheim Goldschmidt, Presidente de la Sociedad para la producción del Zinc en España, nombre empleado en los primeros escritos para nombrar inicialmente a la nueva Real Compañía Asturiana de Minas, que posteriormente volvería a recuperar su primitivo nombre, ya que de no haberlo hecho, hubiese perdido los derechos y privilegios que gozaba con este nombre, se encargaba de enviar los créditos necesarios en francos franceses, ya que las ventas no cubrían los gastos imprescindibles para continuar las obras en las instalaciones que se estaban realizando. Se puso en marcha de manera oficial el 14 de febrero de 1854. Adolfo Desoignie continúa con sus esfuerzos en la construcción del ferrocarril, particularmente en la construcción del túnel.

Las semillas de pino y plantas, cuya misión era fijar las dunas por donde discurriría el ferrocarril llegaron desde Bayona, la madera para el túnel de los proveedores habituales que surtían a la mina, en la Fábrica de Fundición de Gijón compró varias asentadillas y un carro (vagón), posteriormente encargaría cuatro más, siendo su intención llegar a doce. Desde Amberes llegaron 500 raíles, 110 tablones, una barrica de pintura, una máquina para hacer ladrillos y demás artículos de alfarería y las mechas de seguridad. Con los materiales, lo hicieron también los familiares del alfarero. De Lieja llegó “una maquinita”. Las puntas las fabricaron en La Coruña.

Pruebas con arcillas refractarias de Sargadelos

Mientras esperaban por Jules Hauzeur para que se hiciese cargo de la Real Compañía Asturiana de Minas encargaron fabricar muestras en los hornos de Sargadelos con barros refractarios que utilizaban en sus fábricas.

Emile Schmidt será el encargado del proyecto de construcción de los hornos de obtención de los lingotes de zinc en Arnao, y para realizar las obras,  necesitaría mucha cantidad de arcilla, parte de la misma llegaría a Arnao desde los propios yacimientos de Sargadelos: Veiga, Limosa, Lago y Messadoyras. El precio de cada quintal de 50 kilos era el doble que el del escaso carbón que se vendía a Sargadelos. Los veleros llegarían a San Juan cargados de arcilla y de retorno regresaban a San Ciprián cargados de carbón procedente de Santo Firme y Ferroñes. En pocas ocasiones con carbón de Arnao.

Jules Hauzeur: Director

La llegada de Jules Hauzeur supondrá un cambio de estrategia en las ventas de carbón. Pasan a ser escasísimas. A modo de ejemplo, entre el 15 de octubre y el 15 de diciembre de 1854 se vendieron 1.759 quintales y desde esa fecha hasta finalizar el año se vendieron 441 quintales.

Una de las primeras cosas que hizo al llegar a Arnao fue encargar una vajilla de loza de Sargadelos con sus iniciales. Ramón Cayetano Ramos envió muestras de sus producciones en diferentes colores y diseños. También se recibió en Arnao una vajilla para Ramón Pumarino, hermano político de Adolfo Desoignie y otra en 1856 para Manuel González Pola.

A final de 1854, estaban en construcción en Arnao cinco hornos belgas, en el lugar llamado Colinas y Valle del Cuerno. Debían de dar una producción de 3.000 toneladas de metal por año,  también se habían construido 800 metros de los 3.600 metros de ferrocarril previsto, y 400 metros de los 600 metros del túnel que había que perforar desde Arnao a Salinas. Las ventas de carbón se habían detenido por las obras y para atender las necesidades futuras de los hornos de producción de zinc.

Las calaminas se extraían en la explotación que tenía la Real Compañía Asturiana de Minas en Guipúzcoa. Estaba al cargo del ingeniero de minas Julián Peña y de jefe de contabilidad, Tiburcio García. Los yacimientos eran los de San Narciso, Métrico, Aralat y Cegama. Se embarcaba el mineral en le muelle de Capuchinos.






Continuará mañana...
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