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martes, 10 de enero de 2017

Estampas mineras (1)



He sacado estas tres imágenes del archivo fotográfico de José Luis Gómez para que la fototeca del blog se vaya incrementando y todos podamos recrearnos con estampas mineras del pasado.

La primera está realizada en el tercer piso del Cantiquín, Capa 41, perteneciente al grupo Urbiés en Turón (Mieres). Los mineros portan lámparas eléctricas y el vigilante una lámpara de seguridad.

La segunda foto pertenece a un grupo de mineros del grupo Pocacosa en el Valle de San Juan (Mieres). Está fechada en 1921 y los mineros portan lámparas de seguridad.

La tercera foto es más reciente, 1954. Son mineros del grupo Cutrifera de Moreda, se iluminaban con lámpara eléctricas y lámparas de seguridad.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Grupos de mineros con lámparas de mina (38)


Esta es otra de las espectaculares estampas mineras que han llegado a nuestros días. Tuve la oportunidad de disponer y reproducir una foto original, propiedad de mi amigo D. Guillermo Lorenzo de Moreda de Aller y ocupa un lugar preferente en mis publicaciones sobre iluminación y como no puede ser de otra manera, en la fototeca del blog. 
En esta pintoresca escena en la bocamina en Moreda, aún existe semienterrada en la actualidad y tapada por haberse construido un edificio de varias alturas delante, aparecen varios guajes (niños) con candiles de sapo.
El armonioso conjunto me hace "tilin" cuantas veces lo tengo delante y sobran mis palabras para expresar mis sentimientos. Disfruta.
Un abrazo, Don Guillermo.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Mis lámparas "Davy" y fototeca


Hace tiempo mi amigo Christian me pidió colaboración para la obra que sobre lámparas de seguridad tipo Davy pretendían realizar en el Reino Unido. 

Christian tiene en París la mejor colección de este tipo de lámparas de seguridad que conozco, aunque cuando estuve en su casa viéndolas le comenté que le faltaban las lámparas fabricadas en España por Luis Casajuana en Bilbao, utilizadas en las minas grisuosas de carbón españolas.

Le autoricé a publicar todas las imágenes de mis lámparas reproducidas en las obras Luces en las minas de Asturias y Luces en las minas de Asturias: Lámparas de seguridad. Le envié también,  alguna foto más de mi archivo.

En su día me envió esta página del proyecto donde aparecen lámparas de seguridad tipo Davy de mi colección y una foto de mineros en Moreda (Aller). 

No he tenido más noticia de la publicación. Esperemos que pronto podamos disfrutar de la obra.

lunes, 12 de enero de 2015

El minero cantante


Pepín de la Rumiá es un ejemplo de los mineros que eran renombrados artistas de la toná, ancestral y peculiar cante asturiano por excelencia, 

Trabajaba en el Pozo San Antonio de Moreda. La fotografía la he tomado de la revista minera Hulla publicada con el número 37 en noviembre de 1973.

A mi memoria afloran recuerdos de mi niñez cuando Riestru, minero del Pozo Tres Amigos y de Polio, en Mieres, iba algunos domingos a casa de mis padres y tras el café y un par de copas de coñac, siempre nos deleitaba con alguna asturianá. Lo hacía muy bien, al menos para mí, pese a la silicosis que le impedía llegar a los tonos altos de voz con facilidad Tal vez por este motivo no tuvo la fama de Pepín de la Rumiá, que se extendía por todas las Cuencas Mineras,

Sirvan estas líneas de homenaje a todos los mineros cantantes que han sido numerosos a lo largo de la historia minera asturiana.  

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La mina en blanco y negro: Año 1918 (23)


Uno se los más renombrados grupos mineros del Valle del Aller es el Grupo Cutrifera de Moreda. Aquí aparecen colocados para la ocasión con sus lámparas de seguridad en lugares bien visibles. Está tomada en la fecha que reza en el título del comentario.
En las familias asturianas de tradición minera es frecuente encontrar bellas estampas mineras como la de hoy. Uno siente un poco de lástima cuando éstas aparecen por los suelos de cualquier rastrillo dominical. ¡Qué pena!
Existe una fototeca en el archivo del Pozo Fondón de Hunosa en Langreo, otras en el archivo del Museo del Pueblo de Asturias y en el archivo Patac en la Torre del reloj, ambas en Gijón donde hay algunas fotos con temática minera.

martes, 4 de junio de 2013

Doce retablos mineros: Melendreros 1948 (7)


Aparece publicado en la revista minera Hulla nº 39 publicada en el año 1974 y lleva el siguiente texto sobre las este grupo de las minas de Aller:
Ya no silba la máquina al dar la curva desde Bustiello a Caborana o Valdefarrucos. Tampoco vienen ahora aquellos mineros, de boina y cayado, que pasaban el puente o el río por Conveniencia para subir hasta Cuarteles Viejos o Sinariego.
Melendreros es historia. Pero con muchos recuerdos. Fue un grupo de la antigua Hullera Española, de donde se arrancó carbón en abundancia. Tierra fuerte, donde los hombres de la mina pusieron su corazón y su vida.
Y ahí está un grupo de ellos, de hace veintiséis años. Casi fue ayer, pero han pasado los años, las peripecias y las canciones. Ellos y su lámpara y cayado. Y sus mulas compañeras inseparables en el correr de las galerías. En la bocamina, hecha a golpe de hacha y madera, junto a la vía. Recuerdos y nostalgias del carbón de Melendreros.
Había mucho carbón. Y se dice que ahí todavía lo hay.   

viernes, 28 de septiembre de 2012

Estandarte minero de 1929


Desde París, mi amigo Phillipe  me ha ido enviando en el transcurso del verano  numerosas fotografías de valiosas piezas donde las lámparas son motivo central. Le doy las gracias una vez más por su gentileza.
La que permite mi comentario de hoy lleva como figura central la imagen de un minero portando en la mano una lámpara de seguridad. Estéticamente bien colocadas en ambos laterales vuelven a aparecer lámparas de seguridad.
Por todos es conocido el uso frecuente que se dá en España a los estandartes. Los Humanitarios de  Moreda también llevan en el suyo estampada una lámpara de seguridad.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Publicado hoy en el diario "La Nueva España"


Por la izquierda, Guillermo Fernández, Alberto Vilela, L. Jesús Llaneza y Rómulo García. leoncio camporro



Luis Jesús Llaneza y Alberto Vilela presentan sus libros vinculados a la mina en Moreda Moreda (Aller), Leoncio CAMPORRO Los escritores mierenses Luis Jesús Llaneza y Alberto Vilela Campo presentaron en la casa de cultura de Moreda sus últimos libros en un acto conjunto.


El ingeniero Luis Jesús Llaneza acaba de sacar al mercado «Escuela de Ayudantes y Capataces Facultativos de Minas. Mieres del Camino 1913-1936», que supone el segundo volumen de su investigación sobre la historia del emblemático centro de formación.


Por su parte, el profesor Alberto Vilela Campo presentó «El comandante minero», una novela de ficción que narra las alegrías y las penas de un trabajador de la mina que durante la Guerra Civil cambia el martillo de picador por la estrella de ocho puntas. Vilela, que fue profesor en el pueblo allerano de Agueria, utilizó escenarios del municipio para ambientar su primera novela.


Puedes acceder directamente a la noticia en: http://www.lne.es/cuencas/2011/12/22/luis-jesus-llaneza-alberto-vilela-presentan-libros-vinculados-mina-moreda/1174549.html

miércoles, 21 de diciembre de 2011

"El Comandante Minero" en Moreda.


He de decir en primer lugar, que esta novela, la primera de Alberto Vilela Campo, es de un crudo realismo. Se lee de un tirón, sin cansancio y deja un hondo sabor de humanismo y de justicia plena. Abunda en sentimientos.
Vilela ha escrito una novela limpia, de estilo y abundante en sentimientos y en situaciones críticas en una época difícil. Tiene mucho bueno. No huele precisamente a nardos, pero tampoco a estiércol, que es el vaho que despiden algunas obras de esta índole, por mor de sus recalcitrantes tendencias. Esto es, en ese mundo, un sorbo de agua fresca, fina…
Se revela aquí como un escritor pulcro y con facultades exquisitas para hacer otros libros. Con magníficas expresividad y sinceridad, da una visión exacta del gran temperamento de su protagonista.
Y es interesante observar cómo junto a la calidad, hay en esta novela un sentido vivo de la ternura. Antes he dicho que se lee de un tirón, pero vamos a decir cómo es ese tirón: pues está entre doloroso y jovial, porque el dolor y la gracia, el amor y la felicidad están juntos.
Los hechos se desarrollan en un mundo pequeño; le sirve de escenario un concejo y poco más, y de protagonistas los miembros de una familia a los que se suman algunas mozas y mozos. Poca gente.
Sobre el cimiento de ese raro suceso de la historia de España, se han edificado muchas novelas, películas, leyendas y teorías, pero ahora se quiere cambiar y alejarse de la tendencia general, estableciendo un orden y gobierno distintos; otros pensamientos. Se nos hace pensar que entre los personajes que intervienen en la novela no hubo nadie más que nadie en cualquier sentido que quiera mirarse. Compelidos algunos personajes protagonistas a deponer las armas, a sufrir y a esperar, contrajeron resignación, que no por eso dejaron de ser parte de una nación y de proponerse reivindicar sus derechos: lo comprobamos varias veces a través de sus páginas. Hubo nobleza.
Crea Vilela mentes que no centran sus pretensiones en la venganza ni en la represión. No tiene personajes que odian, y que guarden sus resuellos para despertar iniquidades. Sus gentes son personas que miran de frente y con la cara erguida, hacia delante; al porvenir, sin importarles mucho los padecimientos de los días anteriores.
No es que perdonen ni olviden, pero tampoco les viene a la mente pregonar a los cuatro vientos sus sufrimientos o las vejaciones que el enemigo haya hecho sobre el vencido, sobre él mismo o sobre su familia.
No es pregonería lo que ejercen. Lo que Vilela metió en la cabeza a sus personajes es la verdad inconcusa de que lo que más merece la pena, desde cualquiera de los bandos de una batalla ya finalizada -y que como casi siempre suelen ser dos- es el futuro, y, en efecto, a esto dirigen sus miras, sin otros pensamientos.
Para terminar, y resumiendo, he de decir que esta novela de Alberto Vilela no me parece ni extravagante ni tampoco es una novela común. ¿Qué por qué? Pues sencillamente porque pienso que para ser extravagante es demasiado clara, y, por otra parte, para ser común tendría que tener, naturalmente para su menoscabo, un parecido con las novelas al uso, parecido que, naturalmente, no tiene en ninguno de sus capítulos.
 
Guillermo Fernández Lorenzo

viernes, 16 de diciembre de 2011

El próximo martes día 20 en Moreda de Aller




Según reza el cartel, realizaremos de manera conjunta la presentación de las dos obras, en un evento que se celebrará a las 19 horas en la Casa de la Cultura de Moreda presentado por D. Guillermo Lorenzo.

Utilizaré el facebook para hacer llegar la invitación a alguno de vosotros.

Si lees el blog cerca de esta localidad, espero poder saludarte personalmente y si lo lees lejos, creo mi deber tenerte informado.

¡Qué pases un buen fin de semana!

viernes, 22 de julio de 2011

DEMASIADO LIADO (3)


Hoy copio lo prometido: Un fragmento de Un poco del ayer en el concejo de Aller, obra de Guillermo Lorenzo:

Al día siguiente, bastante antes de que el personal de la mañana cogiese su lámpara, allí estaban Juanjo, César y Marino, un obrero que madrugaba todos los días del año media horita más, para tomarse en la lampistería un botellín de cerveza antes de entrar a la mina en el primer piso Tarancón, a manejar el panzer[1]. Juanjo se puso un buzo nuevo, un casco blanco, un foco que aún no había sido estrenado, con su pila o petaca al cinto y una lámpara de seguridad dorada, pulida, a la que había dado brillo durante toda la semana. La colgó al hombro. Aún así, con ese atuendo con el que quería parecerse a un minero, con ropajes y accesorios que no eran los adecuados para su trabajo, era lo que menos se asemejaba a un minero, por lo artificial que se mostraba.

César le tomó fotos de todas las posturas: fichando en la sala de lámparas, sentado a la mesa del despacho, limpiando y componiendo una de calderón, tomando notas ante los cuadros de fichas de los mineros que habían tomado su equipo, en fin, de todas las maneras y posturas.

La hora del relevo se acercaba y el personal se iba acercando a la lampistería para recoger sus lámparas. Juanjo aprovechó que alguno de los llegados era bastante conocido y quiso fotografiarse con ellos también.

jueves, 21 de julio de 2011

DEMASIADO LIADO (2)




Yo continúo dando el último retoque a la novela. La semana que viene os pondré un comentario que me han enviado quienes la han leído, sigo escribiendo folios sobre otra gran historia que ya voy por la mitad. A todas estas iniciativas se une, ya va por segunda vez, la lectura de otra obra sobre las minas de Aller, escrita por mi amigo Guillermo Lorenzo, de Moreda, y que seguramente me ocuparé en publicar.

Mañana irá un pequeño fragmento como anticipo de este trabajo.

Sigue…

martes, 5 de julio de 2011

Y LOS HUMANITARIOS DE MOREDA TAMBIÉN


Utilizan en su estandarte la lámpara de seguridad como motivo emotivo o de recuerdo de los mineros. Seguiré poniendo más en el futuro, pues considero llegado el momento de cambiar un poco la línea de estos últimos días y volver a otros temas.