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martes, 10 de enero de 2017
Estampas mineras (1)
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Grupos de mineros con lámparas de mina (38)
miércoles, 12 de agosto de 2015
Mis lámparas "Davy" y fototeca
lunes, 12 de enero de 2015
El minero cantante
miércoles, 18 de septiembre de 2013
La mina en blanco y negro: Año 1918 (23)
martes, 4 de junio de 2013
Doce retablos mineros: Melendreros 1948 (7)
viernes, 28 de septiembre de 2012
Estandarte minero de 1929
jueves, 22 de diciembre de 2011
Publicado hoy en el diario "La Nueva España"

Por la izquierda, Guillermo Fernández, Alberto Vilela, L. Jesús Llaneza y Rómulo García. leoncio camporro
Luis Jesús Llaneza y Alberto Vilela presentan sus libros vinculados a la mina en Moreda Moreda (Aller), Leoncio CAMPORRO Los escritores mierenses Luis Jesús Llaneza y Alberto Vilela Campo presentaron en la casa de cultura de Moreda sus últimos libros en un acto conjunto.
El ingeniero Luis Jesús Llaneza acaba de sacar al mercado «Escuela de Ayudantes y Capataces Facultativos de Minas. Mieres del Camino 1913-1936», que supone el segundo volumen de su investigación sobre la historia del emblemático centro de formación.
Por su parte, el profesor Alberto Vilela Campo presentó «El comandante minero», una novela de ficción que narra las alegrías y las penas de un trabajador de la mina que durante la Guerra Civil cambia el martillo de picador por la estrella de ocho puntas. Vilela, que fue profesor en el pueblo allerano de Agueria, utilizó escenarios del municipio para ambientar su primera novela.
Puedes acceder directamente a la noticia en: http://www.lne.es/cuencas/2011/12/22/luis-jesus-llaneza-alberto-vilela-presentan-libros-vinculados-mina-moreda/1174549.html
miércoles, 21 de diciembre de 2011
"El Comandante Minero" en Moreda.
He de decir en primer lugar, que esta novela, la primera de Alberto Vilela Campo, es de un crudo realismo. Se lee de un tirón, sin cansancio y deja un hondo sabor de humanismo y de justicia plena. Abunda en sentimientos.
Vilela ha escrito una novela limpia, de estilo y abundante en sentimientos y en situaciones críticas en una época difícil. Tiene mucho bueno. No huele precisamente a nardos, pero tampoco a estiércol, que es el vaho que despiden algunas obras de esta índole, por mor de sus recalcitrantes tendencias. Esto es, en ese mundo, un sorbo de agua fresca, fina…
Se revela aquí como un escritor pulcro y con facultades exquisitas para hacer otros libros. Con magníficas expresividad y sinceridad, da una visión exacta del gran temperamento de su protagonista.
Y es interesante observar cómo junto a la calidad, hay en esta novela un sentido vivo de la ternura. Antes he dicho que se lee de un tirón, pero vamos a decir cómo es ese tirón: pues está entre doloroso y jovial, porque el dolor y la gracia, el amor y la felicidad están juntos.
Los hechos se desarrollan en un mundo pequeño; le sirve de escenario un concejo y poco más, y de protagonistas los miembros de una familia a los que se suman algunas mozas y mozos. Poca gente.
Sobre el cimiento de ese raro suceso de la historia de España, se han edificado muchas novelas, películas, leyendas y teorías, pero ahora se quiere cambiar y alejarse de la tendencia general, estableciendo un orden y gobierno distintos; otros pensamientos. Se nos hace pensar que entre los personajes que intervienen en la novela no hubo nadie más que nadie en cualquier sentido que quiera mirarse. Compelidos algunos personajes protagonistas a deponer las armas, a sufrir y a esperar, contrajeron resignación, que no por eso dejaron de ser parte de una nación y de proponerse reivindicar sus derechos: lo comprobamos varias veces a través de sus páginas. Hubo nobleza.
Crea Vilela mentes que no centran sus pretensiones en la venganza ni en la represión. No tiene personajes que odian, y que guarden sus resuellos para despertar iniquidades. Sus gentes son personas que miran de frente y con la cara erguida, hacia delante; al porvenir, sin importarles mucho los padecimientos de los días anteriores.
No es que perdonen ni olviden, pero tampoco les viene a la mente pregonar a los cuatro vientos sus sufrimientos o las vejaciones que el enemigo haya hecho sobre el vencido, sobre él mismo o sobre su familia.
No es pregonería lo que ejercen. Lo que Vilela metió en la cabeza a sus personajes es la verdad inconcusa de que lo que más merece la pena, desde cualquiera de los bandos de una batalla ya finalizada -y que como casi siempre suelen ser dos- es el futuro, y, en efecto, a esto dirigen sus miras, sin otros pensamientos.
Para terminar, y resumiendo, he de decir que esta novela de Alberto Vilela no me parece ni extravagante ni tampoco es una novela común. ¿Qué por qué? Pues sencillamente porque pienso que para ser extravagante es demasiado clara, y, por otra parte, para ser común tendría que tener, naturalmente para su menoscabo, un parecido con las novelas al uso, parecido que, naturalmente, no tiene en ninguno de sus capítulos.
Guillermo Fernández Lorenzo
viernes, 16 de diciembre de 2011
El próximo martes día 20 en Moreda de Aller
Según reza el cartel, realizaremos de manera conjunta la presentación de las dos obras, en un evento que se celebrará a las 19 horas en la Casa de la Cultura de Moreda presentado por D. Guillermo Lorenzo.
Utilizaré el facebook para hacer llegar la invitación a alguno de vosotros.
Si lees el blog cerca de esta localidad, espero poder saludarte personalmente y si lo lees lejos, creo mi deber tenerte informado.
¡Qué pases un buen fin de semana!







