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sábado, 16 de noviembre de 2019

Amaia, Nieves y Jorge opinan:


Amaia ha publicado en Facebook:
He terminado de leer "La Leyenda del Millonario", es una novela que engancha desde el principio. Los capítulos son cortos, lo cual favorece su lectura y te mantiene atento a lo que acontece. La descripción que se hace de los lugares, es tan detallada y real, que lo visualizas (a quién tenemos la suerte de conocerlos), así como los personajes, todos ellos tienen una historia que contar. Los Indianos que se vieron obligados a emigrar ( por las circunstancias que fueran) y que nunca olvidaron sus orígenes y que con sus fortunas favorecieron a sus familiares y ayudaron al progreso de sus pueblos, como es el caso de Benedicto Ruiz Campo en Ajo. En resumen, me ha gustado mucho y recomiendo su lectura.
¡Gracias Amaia!

Nieves ha publicado en Facebook:

Lo he acabado de leer y me ha resultado muy entretenido y interesante. Es recomendable.

Jorge ha publicado en Facebook:

Lo acabo de leer, y me ha gustado , enhorabuena , Alberto, es muy entretenido,lo he leído casi de un tirón.

lunes, 28 de octubre de 2019

¡Llegaron!


Hoy me han traído los ejemplares. Se distribuirán por Correos mediante la opción "Postlibris" que implica la entrega por mi parte en la oficina de Correos.
Se podrán comprar en las presentaciones que comenzarán con posterioridad al día 10 de noviembre, al precio de 20 euros ejemplar o directamente (vilela222@gmail.com). Además de: "La leyenda del millonario" en Amazón y https://www.todocoleccion.net a precio comercial. 
Poco a poco iremos distribuyendo la novela allá donde sea necesario. En esta labor, es muy interesante, aparte de conocer tu opinión, que ayudes a  divulgar su existencia. Gracias por adelantado por tu aportación.

domingo, 29 de septiembre de 2019

10: "La leyenda del millonario"


Muchos han sido los amigos que me han animado a publicar esta obra y a falta de diez días para cumplir los plazos señalados, adelanto la página de agradecimientos para que tengáis la primicia:

AGRADECIMIENTOS

Después de la primera novela El comandante minero que tan buena acogida tuvo tras ser publicada, me puse a trabajar sobre un tema apasionante: la emigración hacia América en busca de mejor vida de los jóvenes del Norte de España a comienzos del pasado siglo.
En mi familia tenía precedentes. Mi abuelo lucense, Ángel, murió antes de yo nacer, emigró a Cuba y regresó; tampoco conocí por el mismo motivo a mi otro abuelo montañés Alberto, del que heredé su nombre. Tal vez por eso, me halagó de pequeño escuchar virtudes que según mis padres compartía con ellos y desde siempre me propuse saber todo lo posible sobre sus vivencias, conociendo las circunstancias difíciles que les tocó vivir, interés que aún perdura.
La leyenda del millonario es un recuerdo a ellos en gran medida, plasmado en Nicolás y Rubén, mis dos nietos, a los que va dedicado el libro, descendientes más jóvenes de mi familia para que continúen algún día, si lo estiman oportuno, esta labor.
Tampoco puedo olvidarme de citar a aquellos amigos que han facilitado poder autopublicar esta obra:
Luis Jesús Llaneza González.
Gema Igual Ortiz.
Ramón Villa García.
Plácido García Pérez.
Rubén Suárez Vilela.
José Rey Díaz.
Fernando Martínez García.
Manuel José Sos Gallén.
Pilar Ferreras Ponga.
Juan Antonio Gómez Latorre.
Nieves Gómez Latorre.
Amaia Menezo Cruz.
Jorge Rovira Álvarez.
Mª Ángeles Alonso González.
Pachu Menéndez.
Carlos Salvo.
Beatriz Alonso.
José Antonio García García.
 Y dos amigos que desean permanecer anónimos.
Entre todos ellos han posibilitado que esta obra se haya hecho realidad. Es obligado por mi parte citarlo y reconocerlo.
Espero se repita lo que en numerosas ocasiones me han comentado: engancha y no pueden resistir la tentación de mirar el final, antes de concluir la lectura en El comandante minero, y podamos proseguir el próximo año con la siguiente novela El retrato I de la que podréis tener información puntual siguiendo mi blog: http://lucesenlasminas.blogspot.com/ o Facebook.
Gracias a todos.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Portada de "La leyenda del millonario"


Esta bella estampa de la bahía de Santander, lugar donde se empieza a forjar la leyenda del personaje central de la novela, es la escogida para que ilustre la portada y contraportada de la obra.

Os recuerdo que  he programado una edición, “Cine”, de 150 ejemplares, con relación nominal, voluntaria, de suscriptores (págs. 7 y 8 de la obra) en régimen de crowdfunding. 

Precio: 20  euros (Gastos de envío por Correo Postal gratuitos para España).
Reserva: (Fecha límite de suscripción 10 de noviembre 2019).
Fecha de entrega: Primera quincena de diciembre de 2019.

PROMOCIÓN: (2 obras por 35 euros, gastos de envío gratuitos).

Si algunos de lectores que desean reservar esta obra no disponen de la anterior novela “El Comandante Minero” y la desean tener, podrán adquirirla por un precio de 15 euros, (gastos de envío gratuitos), y recibirla de inmediato por Correo Postal en el domicilio que deseen dentro de la geografía nacional. Si ya disponen de la primera novela y desean otro libro, pueden escoger cualquiera de estas otras obras en las mismas condiciones y precio:
“Avilés Carbón y Veleros”.
“Luces en las minas de Asturias: Candiles de sapo”.
“Luces en las minas de Asturias: Lámparas de seguridad”.
(Fecha límite de ambas suscripciones 10 de noviembre 2019).
(Para realizar reserva o consultar cualquier duda contactar conmigo (vilela222@gmail.com).

NOTA. Agradecería la divulgación de este comentario. Gracias por anticipado.

Si deseas leer algo sobre su argumento, pincha en el siguiente enlace:
http://lucesenlasminas.blogspot.com/2019/01/la-leyenda-del-millonario.html


jueves, 7 de junio de 2018

PRECURSORES DE LA MINERÍA EN ASTURIAS: PEDRO RODRÍGUEZ PÉREZ (CONDE DE CAMPOMANES) por Luis Jesús Llaneza González (5)



Pedro Rodríguez Pérez, conde de Campomanes, por nombramiento real de 1770, es natural de Sorriba (Tineo), de familia hidalga y mediana fortuna. Nacido el 1/7/1723, se licencia en Derecho en 1745, ejerciendo esta actividad con gran brillantez durante diez años. Inicia su actividad al servicio de la administración en 1755, al ser nombrado Superintendente general de Correos. Cinco años después ejercerá el cargo de ministro de Hacienda y en 1762, adquirirá el rango de Fiscal del Consejo de Castilla, el más alto tribunal del Reino, en cuya función desarrollará una continuada y destacada labor al servicio al Estado, en la promoción y ejecución de las numerosas reformas promovidas por los carolinos. Político ilustrado y reformista moderado, alcanzará en 1783, el cargo de Gobernador del Consejo de Estado (Castilla), el inmediato en importancia al Rey. La involución generada por el acceso de Carlos IV, acompañado por su valido Godoy, al poder y los efectos de la revolución francesa (1789) promueven su retirada de las responsabilidad del cargo en 1791, pasando a ejercer de Consejero de Estado, donde permanecerá hasta su fallecimiento  (3/2/1802).
Político, jurisconsulto y economista prestigioso, con abundante obra escrita en estos campos, descolló también en los del derecho y la historia, de cuyas Academias fue miembro y presidente, así como de la Real Academia de la Lengua. Campomanes será uno de los más importantes responsables del proceso seguido por los ilustrados, a la llegada al trono de Carlos III, en su disposición de transformar las anacrónicas estructuras del país. Los equipos de gobierno adoptarán una serie de medidas proclives a corregir sustanciales modificaciones en la propiedad del suelo, desarrollo de la agricultura, extensión de la red viaria, libertad de comercio y reactivación económica, con impulsión del desarrollo industrial, en pleno auge en las naciones más adelantadas de Europa. El Conde de Campomanes, a este fin, adoptará un conjunto de normas de carácter legislativo y judicial de honda trascendencia socioeconómica, que no es caso de relatar aquí al detalle.
Especial relevancia, al objeto que nos ocupa, deben darse a sus Discurso sobre el fomento de la industria popular (1774) y Discurso sobre la educación popular de los artesanos y su fomento (1775), en los que propugna una profunda modernización del campo español, en aras de la elevación del nivel de vida campesino, con la utilización popular de las técnicas más convenientes y el aprovechamiento industrial de los productos obtenidos del agro, en el criterio fisiocrático de que la naturaleza es la fuente de riqueza.
El instrumento con que Campomanes pretendió dinamizar el desarrollo económico de la población española fueron las Sociedades Económicas de Amigos del país ((SEAP). En el Discurso sobre el fomento de la industria popular – Cap. 14, VI; Cap. 19 y 20, en su totalidad – considera la necesidad y conveniencia de la creación de estas sociedades en las ciudades y villas del reino, con la misión primordial de estudiar y analizar detalladamente el estado y situación de las fuentes de riqueza y medios de producción zonales, en la seguridad que su conocimiento profundo motivará la promoción de las soluciones más idóneas para la obtención posterior del máximo rendimiento de las mismas. En este camino trataba de convertir a las SEAP, en el órgano difusor de sus ideas y brazo ejecutor de su política reformista. Con su fundación y fomento, pretendió incorporar al proyecto a los sectores, de los estamentos aristocrático y clerical, más afines a sus ideas en el afán reformista de la sociedad española.
Jovellanos, discípulo, amigo, contertulio y albacea testamentario llegó a calificarlo como el mejor economista del siglo o célebre por sus talentos, y juicios similares emitieron los numerosos tratadistas que han estudiado a este eximio asturiano. La preocupación, la conexión e interés por su región natal fue constante; a ella dedicará innúmeros esfuerzos, tanto en el aspecto histórico-literario como en la acción política de gobierno. Intervendría activamente en los comienzos de la ejecución de la carretera a Castilla y es sabido su trabajo continuado y aportaciones personales en pro de la reconstrucción del santuario de Covadonga, incendiado en 1777 e iniciada su reconstrucción cuatro años después, gracias a los buenos oficios del citado.
Campomanes ya es conocedor de la existencia del carbón asturiano en 1774, cuando en la página 75 de su Discurso sobre el fomento de la industria popular reseña que En Asturias, Montaña, Vizcaya y Guipúzcoa podría fomentarse la quincallería; todo género de trabajos en el hierro y en el acero. La poca inteligencia de sus naturales en estas manufacturas es la causa de que desperdicien el aprovechamiento de estas ramas, que el fierro, la leña, el carbón de piedra de Asturias, la bondad y abundancia de las aguas, y la proximidad al mar les ofrecen texto antológico de las futuras posibilidades industriales de Asturias. En el tomo III (3º de los apéndices) de su Discurso sobre la educación popular de los artesanos y su fomento, vuelve a referirse a las necesidades asturianas al tratar sobre el arte de beneficiar las minas de carbón de fierro y aporta numerosos conocimientos sobre el trabajo del hierro, en sus diversas fases de fusión y elaboración posterior.
Adaro. (1889). T. III. Págs. 188, 189.
Maffei – Rua Figueroa. (1871). T.I. Pág.115.
Suárez. (1936), T. II. Pág. 205 a 230 ai.

miércoles, 29 de octubre de 2008

PRIMERA GUERRA CARLISTA

La ría de Avilés.

Con motivo de la primera guerra carlista las exportaciones de carbón de la Real Compañía Asturiana hacia las fundiciones de Adra sufrieron un retraso por la intervención del Intendente de la Provincia.

La misma necesidad y prisa por el carbón que había en Adra, debía tener el Intendente de la Provincia para enviar carbón para los Vapores de Santander. La primera guerra carlista intensificó el movimiento de tropas en los vapores hacia el País Vasco. Para acelerar la llegada de carbón a ese puerto…


He aquí un fragmento del libro Avilés: Carbón y Veleros donde hago referencia a alguno de los hechos . Ya está a la venta y se puede adquirir en los lugares que se citan al margen de este blog.

jueves, 9 de octubre de 2008

BELLOTAS PARA HAUZEUR EN LIEJA


En uno de sus primeros viajes a Asturias Jules Hauzeur quiso llevarse bellotas a Lieja.

Dichos SS. Hauzeur me han manifestado el deseo de remitir bellotas de encina en que pensaba poder servirles, mas habiendo tomado informes de varios amigos, he sabido que son pocas las encinas de nuestra Provincia y de mala especie de bellota, al paso que he sabido que en eses litoral abundan en extremo. Agradecería a Vs. infinito que es obsequio de los dichos paisanos viesen el modo de servirles en ese punto bellotas que tal vez podrán Vdes…

Las buscaron en otra provincia limítrofe. Para conocer los objetos que acompañaron a las bellotas en su viaje a Lieja se puede leer mi libro Avilés: Carbón y Veleros que Vd. puede adquirir en "FLUOR" c/ Catedrático Gimeno, 2 ( Proximidades de la fuente que hay a la salida de Oviedo a Mieres) OVIEDO.

martes, 29 de julio de 2008

CARBÓN PARA GURIEZO EN CANTABRIA

Fragmento de un mural de Sócrates Quintana en Mieres.

Las relaciones comerciales que se entablaron tras el paso del director de la Real Compañía Asturiana por Bilbao en su viaje de ida y vuelta a su país, Bélgica, pronto empezaron a dar sus frutos.

Se entablaron relaciones e intercambios comerciales con nuevos clientes en Bilbao.

Un ejemplo:

También a la Casa de SS. Ibarra Mier y Compañía de Bilbao que había fabricado los raíles de las vías de Arnao, se les ofreció carbón de la Real Compañía Asturiana de Minas de la siguiente forma:

Según tengo entendido la fábrica de Vds. reúne reverberos y hornos de varias clases, y cabiéndome la certidumbre de que estos carbones son superiores para el efecto que…

De todo ello me ocupo en mi libro: Avilés: Carbón y Veleros.

martes, 20 de mayo de 2008

AVILÉS: CARBÓN Y VELEROS (V) ¡Ya llegó el prólogo!


Maquetación de la portada.

En esa época aún no tenía decidido a quién le encargaría la misión de redactar unas líneas para el prólogo de mi nuevo trabajo.

Abusando de su amabilidad y su interés, le ofrecí esta misión a José Luís; quien amablemente aceptó.

La semana pasada me envió el esperado documento. Desde este modesto blog no sería ético por mi parte no dar las gracias en primer lugar por este trabajo recibido.

En los cuatro primeros párrafos escribe:
Hace algo más de un año se presentó en mi despacho del Museo Marítimo del Cantábrico un señor con el manuscrito de un libro ciertamente singular que inmediatamente desencadenó mi curiosidad e interés. Era Alberto Vilela con el producto de muchas horas de trabajo riguroso y apasionado bajo el brazo, proyecto hoy felizmente convertido en el libro que el lector tiene en sus manos.
En el muy precario panorama historiográfico sobre empresas españolas, la obra construida por el profesor Vilela aparece preñada de interés, tanto desde el punto de vista de la historia económica regional asturiana como del que desvela el entramado de las relaciones comerciales a lo largo de la costa cantábrica, con los barcos y hombres de mar que lo hicieron posible.
Al parecer todo empezó a partir de la búsqueda de documentación para continuar las investigaciones del autor sobre sistemas de iluminación minera en la primera mitad del siglo XIX, asunto sobre el que tiene publicados estudios pioneros. La riqueza de la prolija y minuciosa información contenida en el cuerpo documental formado por la correspondencia mantenida por la Real Compañía Asturiana de Minas (más de cuatro millares de cartas), le descubrió la posibilidad de emprender el ambicioso proyecto que se ha concretado en el presente libro, para cuya confección ha trabajado también intensamente en otros archivos complementarios.
La obra responde a un estricto orden cronológico, que no se limita al periodo abarcado por la documentación central, sino que comienza con un ilustrativo preámbulo en que se muestra, de un lado, la problemática histórica del puerto de Avilés desde la Baja Edad Media y los esfuerzos de sus vecinos por superar las limitaciones que imponía su barra a la navegación; por otro, los antecedentes de la explotación del carbón de piedra y su introducción en España. Capítulos necesarios para contextualizar correctamente y con perspectiva panorámica al objeto específico de la obra…

En el sitio de Arna, Santander, y mayo de 2008
José Luis Casado Soto
Director fundador del Museo Marítimo del Cantábrico

lunes, 19 de mayo de 2008

AVILÉS: CARBÓN Y VELEROS (IV) ¡Ya llegó el prólogo!

Pintoresco paisaje de la Ría de Avilés.

Para finalizar la maquetación faltaba incluirle el prólogo.

Hace casi dos años intenté buscar información en el Archivo de Laredo sobre los barcos carboneros que llevaron el carbón desde Avilés a Santander. Desde este archivo me remitieron al Archivo Histórico Histórico Provincial de Santander donde estarían los legajos que intentaba consultar.

Me contestaron que no había ninguna referencia sobre barcos carboneros. A pesar de la respuesta recibida, visité Santander, una ciudad donde siempre es muy agradable contemplar la impresionante belleza de su bahía en cualquier época del año que se la mire.

Intentaba en el Museo Marítimo del Cantábrico encontrar y poder seguir alguna pista que me permitiese ampliar la información sobre los barcos carboneros, la Casa Bolado Hermanos, las fundición de Guriezo y sobre todo los Vapores de la Marina Española de la Costa de Cantabria que complementasen todo lo que sobre estos temas tenía recopilado en mi trabajo.

José Luís Casado Soto, director fundador del Museo, además de poner a mi disposición toda la información que disponía, mostró gran interés por lo que le iba detallando sobre mis investigaciones.

Recuerdo que le llamó mucho la atención cuando le comenté que en Madrid pretendían hacer unas pruebas con el carbón de la Real Compañía Asturiana de Minas.

Transportarlo desde Aviles hasta Madrid y atravesar la cordillera Cantábrica, barrera infranqueable la mayor parte del año, no era posible.

Decidieron embarcarlo en Avilés en unas cajas de madera que debían de tener unas determinadas dimensiones para poder ponerlo a bordo de los pataches con destino a Santander.

Una vez en el puerto de la ciudad, la Casa Bolado Hermanos, que se convertiría con el tiempo en los corresponsales de la Real Compañía Asturiana de Minas en dicha ciudad, llevarían estas cajas en carros hasta Madrid…

Sigue…